26/11/09
24/11/09
19th & 20th Award
Como hace más de un año del último y he sido "premiado" por partida doble, he vuelto a investigar el origen de dos premios. La fortuna ha querido que alma máter me entregue esta Declaração de Afeto, nombre original del no-premio creado por una tal Sil el octavo día del presente mes y que, tras dar el ya clásico salto del portugués al español, cambió de nombre. La imagen nueva también se la inventó alguien incluso antes, pero yo, como siempre, pongo la original que además es muy florida. xD
¡Gracias!
Antes de ello, Simone B. premió mi honestidad. Rastreándolo hacia atrás, he descubierto que la imagen actual fue creada el 05 de agosto por Melissa Stephens, ante la ausencia de ninguna otra en el blog del que lo recibió y quedando el premio actual:Lo curioso del asunto es que pocos días antes de este cambio, la propia Simone había recibido el mismo premio con su imagen más extendida, una que seguro que os suena a muchos haberla visto rondando por ahí:
Esta imagen, que por cierto es de una marca antigua de tabaco de mascar, fue impuesta por Stephanie el 05 de noviembre de 2008 (sí, hace más de un año), también al recibirlo sin ninguna imagen, cuando el premio todavía no había pasado a ninguna miniesfera de blogs en castellano y vagaba por la red con el nombre de Honest Weblog Award.
El meme adjunto de contar diez cosas honestas de uno mismo le llegó antes, el 28 de septiembre del mismo año 2008, como se ve en el primer blog que lo heredó así. Desde entonces, es casi un milagro que al menos esto haya permanecido inamovible, dado lo habitual de las confusiones, pérdidas parciales de significado e imagen, etc.
El premio en realidad se llama Certified Honest Blogger Award y fue creado por Hye hace casi dos años, el 18 de enero de 2008; lo que lo transforma no solo en el premio de mayor recorrido desde su origen hasta este destino, sino en el más antiguo de cuantos hemos recibido (al menos, que me conste). Y su imagen original es esta:
Y después de perder, literalmente, todo el día en hacer esto (ahora recuerdo por qué lo dejé), me voy a tomar un descanso y a pensar mis honestas confesiones.
De la serie
Vitrinas y divanes
38
posdatas
21/11/09
Concesionario
- ¿Qué modelo desea?
- El... 920.
- En negro, ¿verdad?
- Sí, en negro.
- ¿Número de marchas?
- Las seis.
- ¿Puedo preguntar si es para usted?
- Para mí y para mi hija, lo usaremos las dos.
- Bien, este tipo es atemporal, satisfará a ambas sin ninguna duda.
- Eso espero, ¿cuándo lo tendrán?
- Ahora mandamos su pedido a fábrica y en una semana lo tiene aquí.
- Muy bien, pues ya vendré a recogerlo.
- Ah, ¡disculpe! Me tiene que decir las medidas que desea para el pene.
De la serie
Micros
40
posdatas
18/11/09
Tracking
De pequeño encontraba una satisfacción enorme en los números. A pesar de que mis inclinaciones se aproximaban más a las letras, las asignaturas de ciencias podían, a veces, dejar regalos incalculables. Hasta hace poco pensaba que no hay nada en este mundo como resolver un problema de matemáticas y saber de antemano que la solución a la que has llegado es la correcta. Cuando un número cuadra con lo que esperabas, cuando es una cifra que tiene sentido, un múltiplo perfecto de una constante, algo dentro de ti indica que has llegado a buen puerto.
Una investigación criminal es igual. Nunca he creído en las casualidades. Por eso me encanta, cuando interrogamos a los conocidos, a los testigos, a los familiares, encontrarme el mismo nombre dos veces. Porque entonces sé que tiene relación, sé que nos estamos acercando. Es como un problema de química. Las personas son el enunciado, te dan información, los datos. Y tú solo tienes que aplicar las fórmulas para obtener nuevos datos que utilizarás para otra fórmula. Y cuando alguien deja caer un nombre que ya estaba en mi bloc de notas, entonces se repite esa sensación que tenía de pequeño, ese saber que me acerco, que estoy sacando los datos finales con los que hallar la solución definitiva.
Mi compañero, Larry, es casi tan bueno como yo. Hoy mi nombre casi surge dos veces. Trabajé en la tienda del abuelo de la víctima, y el arma homicida se utilizó en un delito cometido por un tipo al que defendió mi primo, abogado. Estas cosas pasan. Podría tomar medidas y cortar el rastro abruptamente, pero me muero por ver la cara de Larry cuando encaje todas las piezas. Esa sensación... tendría que sentirla todo el mundo. Yo ya he tenido bastante.
De la serie
Hijos de Pandora
49
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14/11/09
Silencio
Supo que algo iba mal en cuanto entró en la cocina. No habría sabido decir el qué, pero había algo que dislocaba la armonía habitual. Era como si faltara algo. Retrocedió sobre sus pasos y subió a la planta superior. Se dio cuenta de que su instinto iba más rápido que sus temores. Allí, tumbada sobre la alfombra de su dormitorio, yacía Felisa. "Un buen momento para llamar a una ambulancia", pensó. "Lástima que sea un gato".
De la serie
Micros
51
posdatas
