10/8/12

Four aces

Pasada la medianoche y sobre una mesa redonda y un tapete verde de fieltro descansan cuatro vasos anchos. Tres están vacíos, dos tienen hielo, uno tiene una huella de pintalabios. Innumerables fichas de distintos colores y números en su centro están repartidas en varios montones. Uno de ellos, concienzudamente ordenado. Otros dos no. De fondo suena un disco de jazz.

Rober no para de hablar, se levanta, salta sobre el sofá, da unas patadas al aire y se sienta. Había empezado bien pero ahora la partida se le ha ido de las manos. Le quedan pocas fichas y ya no puede concentrarse en nada.

Frente a él, en el lado de la mesa de María no hay ninguna ficha, pero sí un cenicero y un porro a medias. Está con las tetas al aire y los pezones, duros y apetecibles, apuntando al infinito. Hace diez minutos reía, pero ahora le brillan los ojos y un notable rubor ocupa sus mejillas.

A su derecha, Jorge, con una camiseta de tirantes y las gafas de sol puestas, domina la partida con puño de hierro. No fuma, bebe poco y no le quita los ojos de encima a la jugadora de su izquierda.

Bernardo es el más animado, hasta el punto de atreverse a sacar de paseo su mano y agarrarle una teta a María, que se la aparta entre risas mientras le recrimina, pero no se mueve.

La partida avanza y el ambiente se caldea aún más, los vasos vuelven a estar llenos, la música ha cesado y el pantalón de María reposa sobre alguna silla. En esa magia están cuando oyen el ruido del motor de un coche que se aproxima. Rápidamente se convierten en un equipo compenetrado que elimina cualquier rastro de vicio en menos de un minuto. La luz del salón se apaga, pasos apresurados suben las escaleras y cuatro puertas se cierran de golpe dos segundos antes de que una llave entre en la cerradura.

- ¡Qué raro! ¿Están ya durmiendo los chicos?

30 comentarios:

:) dijo...

Me gusta el relat. Està escrit am gràcia i sensualitat.
Et seguiré, fins aviat!
:)

Miquel dijo...

Estoy con :)....Si, es sensualidad la palabra adecuada. No siempre se encuentra la palabra justa para definir una situación, pero creo que acertó en su apreciación. Salut.

tishta dijo...

Cuántos recuerdos de carreras al oir la persiana del garaje...

Un abrazo

Tequila Limon y Sal dijo...

Stripoker en casa, y los padres que los pillan... que típico...

Elendilae dijo...

El buen oído les ha salvado la noche! a ver si los padres no tienen bien desarrollados el sentido del olfato ;)

Un besito

Uma dijo...

Pero ¿son hermanos?? que guarrada no??
de verdad! el final me ha bajado ls moral! me parece bastante irreal...y los restos del porro y el olor???
Anda ya! esto no te lo crees ni tu! pero está bien escrito....
Besos

Olly dijo...

Muy bueno!!! Qué fuerte, en todo momento pensé que eran mayores... vamos que me hubiese sorprendido menos si la pregunta hubiese sido si estaban dormidos los padres.
Genial.
Feliz fin de semana.
Musus

James dijo...

Coincido con Olly, imposible imaginar a niños o adolescentes. El auto creí que era de la policía. Una construcción magnífica.
Un gran abrazo.

Sílvia dijo...

M'agrada molt com escrius, m'he ben enganxat a les teves històries.

Merche Owl dijo...

El típico y común...
- ¿Qué haces hijo?
- ¡PERO QUE PORROS NI QUE PORROS!

Vértigo dijo...

me gustó.

Laura. dijo...

¡Oh, madre mía! El final es totalmente inesperado. Eso me encanta, que nos hagas dudar:)
Escribes realmente bien, de verdad. Me quedaré un rato más chafardeando.

*besos rellenos de felicidad*

Orne dijo...

Una historia increible, muy llevadera... me encanto el final! sumamente inesperado :D
Sin dudar, te sigo... me veras mas seguido por aqui :)
Besitos!

Bernardo Romero dijo...

¡¡Albricias!! ya estás otra vez aquí. Esta tarde en cuantito tenga un rato y no haga tanta caló (en el estudio, aunque es fresquito, no tengo aire acondicionado) ne pongo a leé. Un abrazo tron.

Erasantaana dijo...

Que buen relato...;)

C. dijo...

Tus finales inesperados son amor.

Rocío dijo...

Me gusto mucho el texto! Sobre todo el final inesperado.. Me soprendio! Escribis muy bien!

Bernardo Romero dijo...

Todo me resulta tremendamente familiar. Y no es por lo de Bernardo (*), que si fuera yo seguro que actuaría de ese modo tan ordinario (digo lo de coger lo que se puede: ahora o nunca), sino por el ambiente, la atmósfera que tan bien retratas y sobre todo por las prisas, por esa manera de acabar con todas las huellas en un segundo. En realidad mamá, siempre sabía al final si habíamos estado jugando al póker, si habíamos bebido. Pero también, quién había ganado y qué había bebido cada cual. Un abrazo
(*) En Crónica de las Arenas y en las dos entregas que siguieron a esa novela, Juan Villa introduce un personaje llamado Bernardo. Es un cura arrumbado en un poblado forestal de la Doñana entonces indómita de los años cuarenta. El tipo es jugador, bebedor y todo lo demás. Es una especie de Falstaff marismeño. Cuando me dedicó la novela me puso algo así como A Bernardo Romero, que no sabe cuánto le debo en esta novela. Pero yo sí lo sabía, el cabrón se inspiró en mi forma de ver la vida para dibujar a ese personaje. En fin, ya no te doy más la lata, pero si te vuelvo a agradecer que nos vuelvas a regalar micro cuentos como este.

sibisse dijo...

Me encanta el final que les das a las historias. Creo que todos nos vamos a la parte lógica. Ah, vale, si está pasando esto, seguro que al final... zaz nos cambias la historia y nos sorprendes, con una facilidad magistral. (No sabes la ilusión que me ha hecho que alguien como tu (para mi, alguien que escribe increíblemente bien) pasará por mi pequeñísimo rincón) Bss

Carla dijo...

Buen relato.

Gracias por viajar hacia ninguna parte de mi rincón.

Besos.

Juan Carlos dijo...

Hoy toca un cuento perversillo. Espléndido.
Salu2

elinmigrantedelosversos dijo...

Siempre dijeron que el poker tenía sus riesgos, no?

Felicidades por el relato

Gracias por pasarte por mi blog y comentar.

Saludos

Carla dijo...

Gracias por tus palabras que hacen más grande mi pequeño rincón de vuelos.

Nada nuevo tienes, me quedo viendo las anteriores entradas.

Y por supuesto, no quiero perderte, te sigo.

Besos.

reina.momo dijo...

Un gran relato! Creo que nunca te lo dije pero me gusta mucho el diseño de tu blog, me gustaría mucho hacer algo así con el mio :)

X dijo...

Muchas y muy sinceras gracias por todos vuestros comentarios. Quisiera dar la bienvenida a los nuevos: :) (¿Ona?), Miquel, Elendilae, James, Sílvia, Laura, Orne, Erasantaana, Rocío, Sibisse, Carla, elinmigrantedelosversos y reina.momo. Encantado de teneros por aquí, estáis en vuestra casa.

Alma dijo...

¿¿Jugando al strep poker entre hermanos?? :P

dremia! (yo ya estoy vieja pa segun qué cosas....)

Bss.

Sonix dijo...

Al final nos dejas pensando en si serán hermanos. Yo con el mío no hago esas cosas, pero quién sabe lo que ocurre en otras familias, jaja.
Muy bueno, como siempre. ;)

MâKtü[b] dijo...

Me gusta encontrarme entre mis comentarios alguna que otra X misteriosa y las partidas de pocker.

Gracias por pasarte por mi pequeño, aunque algo ya deshabitado, rincón.

Saludos!

MARTA dijo...

Hola... Me encanto el relato...me tuviste intrigada todo el rato no sabia por donde ibas a ir... Jijiji muackkk

Yandros dijo...

Puarj que ascazo!