15/8/12

Philippe-Chatrier

El 18 de marzo de 2013 los periódicos de cierta ex república socialista soviética aparentemente democrática se dividían entre dos titulares: los más afines al gobierno abrían con el último intento de atentado al presidente, abortado por su implacable sistema de seguridad. Otros, con la meritoria victoria del tenista Artur Basarov en el Masters de Indian Wells. En un país relativamente joven, con escasa tradición deportiva más allá de unas pocas medallas olímpicas en disciplinas tales como boxeo, judo o lucha, destacar en un deporte tan popular como el tenis era un hito.

"¿Dónde estabas, Artur?" o "Viejo nuevo talento" fueron algunos de ellos. Y es que su historia era bien peculiar. Solamente dos años atrás, Artur era quien repartía, montado en una bicicleta, esos periódicos que hoy le cubrían de gloria. Tenía buenas piernas y era considerablemente alto, pero nunca había destacado especialmente en ningún deporte. Un profesional retirado lo vio un día por la tele en una manifestación antigubernamental. Fue a la comisaría, pagó la fianza y lo convirtió en quien era. Los veinticuatro meses posteriores los pasó machacándose en el gimnasio y entrenando en la pista. No salía, no veía la tele. Era una máquina.

Artur tenía nada menos que 30 años cuando ganó su primer Masters, pero no se quedó ahí. También ganó en Miami, fue finalista en Montecarlo y volvió a ganar en Madrid y en Roma. La prensa internacional no daba crédito. Una inmensa mayoría de tenistas profesionales empiezan a jugar antes de los 10 años y él no había tocado una raqueta hasta los 28. Por supuesto, no todas las críticas eran favorables. Recibió incontables acusaciones de dopaje, aunque siempre pasó limpio los controles. Había quien criticaba que basaba todo su tenis en la fuerza bruta, y no les faltaba razón: un año atrás había pulverizado el récord de velocidad en el saque dejándolo en 291 km/h. Cuando jugaba en pista dura rompía la pelota en más de una ocasión. Casi todos los partidos los ganaba por un margen ajustado, asegurando su juego con saques directos e intentando arañar alguno al resto con golpes a la línea. Cometía muchos errores no forzados, pero también hacía muchos ganadores. Los partidos eran cortos, ganara o perdiese.

La prensa de su país, naturalmente, era mucho más benévola. Convertido en el nuevo héroe nacional, logró algo histórico: el huraño presidente, que rara vez gustaba dejar su país, se comprometió a asistir como público si alcanzaba una final de Grand Slam. Y vaya si lo hizo. El 9 de junio de 2013 y ante cerca de quince mil personas, el meteórico Artur Basarov, anónimo un año atrás, disputaba la final de Roland Garros tras haberse deshecho del heptacampeón en semifinales. Entre algún abucheo del público asistente y férreas medidas de seguridad, el presidente ocupó su asiento en la pista central.

Artur estaba concentrado. Había llegado su momento. Sabía que todo su país estaría pendiente de él. Hoy era el gran día, no podía decepcionarlos. Pensó en sus padres, en sus amigos, en todo lo que habían luchado. El peloteo había acabado y era su turno para sacar. Cerró el puño con toda su fuerza asiendo el mango, pero no elevó la pelota. En su lugar, se dio la vuelta, echó el brazo atrás y lanzó la raqueta como un misil con la furia de mil batallones.

El impacto contra la cabeza del presidente fue tan brutal que hendió su frente, aplastó el cerebro y la sangre salpicó a todo el palco de autoridades. Los guardaespaldas abatieron al gran Artur Basarov allí mismo, mas el magnicidio ya había sido perpetrado. La sangre del revolucionario tenista se mezclaba con el polvo de ladrillo mientras esbozaba la última sonrisa: había vencido.

38 comentarios:

James dijo...

¿Un imperdonable error de la policía secreta o un aún más imperdonable error de algún político especializado en marketing gubernamental que soslayó, consciente o inconscientemente, los ideales de un disidente? Nadie lo sabrá nunca porque el atleta no podrá ser interrogado.
Magnífico relato de algo improbable, aunque no imposible.
Un gran abrazo

Arien Plutonidades dijo...

Un poco de esa sangra revolucionaria no nos vendría mal a muchos de nosotros, y si, me incluyo...
Un besazo

Humberto Dib dijo...

Tu comentario en mi blog me trajo hasta aquí. Aprovecho para agradecértelo, pero vayamos a lo importante...
Tu texto me hizo reflexionar sobre la posibilidad de que algo así suceda, como también acerca de la necesidad de que una gota de sangre caiga en nombre de un ideal. No soy violento, no digo que ocurra una muerte como en el relato, digo que una gota, una mísera gota de sangre dignifique tanta abulia.
En fin... me quedo como seguidor, me gustó este blog, me pareció coherente desde la estática hasta el contenido.
Un abrazo.
HD

Ainnoa♥ dijo...

Jeje muchas gracias:P

besos!

ohma dijo...

Me ha impactado,no la raqueta, sino tu estilo escribiendo.
Se lee muy facilmente porque está bien construido.
Encantada de conocerte,
Besos

Susana dijo...

Hola X! Gracias por visitarme... hacía mucho que no nos visitábamos! Me gusta mucho poder retomar la lectura de tu blog. Ya sabes que soy una gran fan de X!

Merchi dijo...

Gracias por pasarte por mi blog porque gracias a ello he podido conocer el tuyo y ¡me ha encantado! Hala, ya tienes otra seguidora, jeje...

campoazul dijo...

Impresionante la manera de asesinar a un presidente. Me encantó el relato porque me tuvo intrigada de como era posible un deportista así de bueno en solo un año.

Besos.

Neuriwoman. dijo...

Magnifico relato con un final inimaginable, para mi por lo menos. Es tan impactante como su saque.

Nos vemos en twitter. Un saludo.

Elendilae dijo...

Qué genial. Me ha gustado como has llevado el relato hasta el final, y ese último golpe de gracia, nunca mejor dicho ;)

Un saludo

Elendilae dijo...

Por cierto, me encanta tu foto de portada.

X dijo...

Así es James, nunca lo sabremos ya. Un abrazo y gracias por pasarte.

Arien, ¡otro para ti!

HD (señor alta definición xD), creo que estamos todos esperando esa gota que colme el vaso. Pero que la eche otro, claro... Muy honrado de tenerte por aquí.

Ainnoa, ¡bienvenida!

ohma, muchísimas gracias y bienvenida.

Susana, bienvenida de vuelta. Sí, estuve un añito desaparecido, pero ya estoy por aquí de nuevo, me alegro de ver que sigues aquí. :-)

Merchi, pues ya somos dos los que se alegran. Gracias y bienvenida.

campoazul, bienvenida a ti también. Muchas gracias por tus palabras, me alegro de que te haya gustado.

Neuriwoman, eso precisamente suelo buscar. Muy agradecido y bienvenida.

Elendilae, muchas gracias. La imagen de portada es sensacional, la verdad. En cuanto la vi, supe que era idónea, apenas tuve que retocarla.

Gracias una vez más a todos.

Carla dijo...

Me encanta tu manera de transmitir relatos.

Besos.

Alma dijo...

Ufffffff...

Buen relato, Mr. X.

Tequila Limon y Sal dijo...

El caso es que me lo imaginaba, pero pensaba que sacaría una pistola o algo. Mucho mejor la raqueta...

Remei dijo...

Impactante relato amigo, te juro que no esperaba este final...
Espero que ningún chiflado lea esto, hay mucho loco suelto, aunque la violencia es innata en el ser humano...
Buen micro relato!
ENGANCHA!!!
Abrazos!

Pio dijo...

Jajajaj Chapó!

La verdad que es una forma original de ser revolucionario. El poder siempre debe estar atento en todas partes, porque la anarquía tiene mil caras, no dejar las cosas hechas XD

C. dijo...

"Un día de furia". Yo creo que vencemos cuando somos fieles a nuestros principios. Sean cuales sean.

Orne dijo...

Me encanto, es poco decir. Impresionante, y a la vez impredecible, el final! claro que vencio... un genio, este Artur! una especie de máquina con sus principios mas que presentes :)

Saludos!

MâKtü[b] dijo...

jajajajajaajajajaaj, sueno muy sádica pero no puedo dejar de reir xD

Lo de los meses de enero es una casualidad que has descubierto tú antes que yo xD

El de facultades lo abandoné por desidia, el de extravia-dos lo abandonó mi compañero, y el de maktub sigue en funcionamiento, pero no se me ocurre ninguna frase merecedora de dicho blog.

No se, quizás las navidades tengan algo raro...

^^

Sandra Montes dijo...

Hola
Me llamo Sandra y tengo un directorio web. Me ha encantado tu blog! Tienes unos post muy guapos! te felicito!. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.
Si estás de acuerdo házmelo saber.
PD: mi email es: montessandra37@gmail.com
Sandra.

Bernardo Romero dijo...

Illo, es bastante previsible y forzado, pero tiene su punto de genial porque te engancha, pero creo que es la literatura que tienes, fresca y directa. Así da gusto leer. Un abrazo

Chloe dijo...

hola señor x, te he respondido a tu comentario en mi entrada, pero igualmente decir que no quiero ofender a nadie, si lees mas entradas veras q no es lo habitual, para empezar me rio de mi misma, de todas formas se agraceden los comentarios de hombres, lo agradezco mucho, gracias por comentar y si quieres vovler a pasarte te espero, saludos

Verónica C. dijo...

Impactante.
Tanto como el último saque de Philippe-Chatrier.

Viendo cómo está el patio me quedo pensando en la de Philippe-Chatrier que habrá por ahí esperando su oportunidad.
Y pesar que somos mayoría y no haría falta llegar a tanto...

Me gustó tu relato y cómo lo narras.
Gracias por pasar por el mío, así he podido conocerte.

Volveré.

Saludos

Yo dijo...

Gracias por visitar mi blog y comentar.

un saludo

Miquel dijo...

me gusta la narración. Está muy bien argumentado . Salut. Te sigo

A Borbotones dijo...

X, impactante. No me imaginaba un final así. Tiene sentido. Me ha encantado.

Besos, Kene.

Yandros dijo...

Joder tío, al menos haber llevado a Nadal a la final hombre! Jajajaja

Is dijo...

Hola, en primer lugar, gracias por dejar tu comentario en mi blog , por cierto te sigo!! escribes super bien de verdad yo creo que no seria capaz de3 hacerlo tan bien. ^^

genessis dijo...

Hola
Un gusto encontrar tus huellas en mi post. Gracias!
Nos leemos.

Un abracito tierno
y que tengas un lindo finde...

Jess dijo...

No, no me importa, puedes volver siempre que quieras:D

Marta. dijo...

Interesante forma de acabar con la vida de ese tipo de presidentes. Un gran relato!

Ana dijo...

¡No me he imaginado el final hasta el último párrafo! Me ha gustado mucho y creo que es bastante original :)
¡Gracias por pasarte por mi blog!¡Un saludo! ^^

May R Ayamonte dijo...

Un relato increible. Me identifique con todo lo que djiste.
Es increible.
Un beso cielo!
http://amormasalladelaunicidad.blogspot.com.es/

Rocío Delorenzini. dijo...

Hola!Te soy sincera,perdoname de verdad porque no leí tu entrada.Estoy un poco apurada,pero cuando tenga más tiempo estoy dispuesta a seguirte y a leer bien tu blog.Gracias por pasar por el mío,es algo que verdaderamente valoro mucho porque el mío es muy nuevito todavía.

Saludos y buenas vibras:)
Ro
www.rociodelorenzini.blogspot.com

Daniela dijo...

Un poquito de revolución interior nos vendría bien a unos cuantos.
Besos.

Pamela dijo...

que interesante

tishta dijo...

Tener un objetivo real es el mejor de los estímulos para conseguir lo que queramos
Un abrazo