8/6/09

The Howling Mine I

Si algo es representativo del pueblo enano es su habilidad para excavar la roca en busca de metales preciosos y gemas. Movidos a partes iguales por la codicia y una ancestral tradición racial, los enanos trepanan las montañas hasta hallar las vetas refulgentes que más tarde se convertirán en hachas, armaduras, copas, lámparas y cualquier otro posible objeto que tenga como prioridad hacer alarde del poderío enano frente a otros clanes u otras razas menos preocupadas por estas cuestiones.

Los enanos no son curiosos, son prácticos. Si siguen vaciando el interior de una montaña no es por ver qué hay más allá, sino con la esperanza de encontrar beneficio. A veces, sin embargo, en su afán perforador excavan demasiado profundo, que diría aquel, despertando antiguos males que bien harían en permanecer ocultos para siempre. Por esto es que a lo largo de los reinos no solo hay incontables salones enanos en lo profundo de las montañas, sino también algún borrón en forma de mina abandonada por oscuras y tabúes razones.

Una de ellas era la Mina Aullante. Con esto llegamos al principio de esta historia, o al final, según se mire. Pumpkin y Muffin eran dos jóvenes e inquietos enanos, ambos adjetivos en la cantidad suficiente como para estar dispuestos a correr riesgos innecesarios. El primero trataba de convencer al segundo para entrar en el mencionado yacimiento que, como cualquier otro abandonado a toda prisa (o, sencillamente, abandonado), promete riquezas y gloria.

- Cuenta la leyenda -decía Pumpkin- que la mina aúlla las últimas palabras de aquellos que murieron dentro.

Pumpkin sabía que el abuelo de Muffin se había aventurado en la mina décadas atrás para nunca volver. Esperaba darle lo justo para despertar en él la curiosidad que inclinase la balanza, y acabó por conseguirlo. Una vez lo hubo convencido, ambos enanos partieron hacia la montaña que daba cobijo a esta mina aparentemente maldita.

Una semana más tarde, ambos enanos y una escolta formada por otros diez llegaron a la entrada de la mina. El tiempo, las lluvias y el viento le habían conferido un aspecto maléfico. Decidieron descansar hasta agotar las horas de luz antes de adentrarse en la montaña, pues no sabían cuándo volverían a ver el sol. Durante la cena creyeron escuchar débiles susurros provenientes de la mina. Alguno quiso echarse atrás, los más valientes decían que no era más que el viento filtrado por las miles de hendiduras en la roca. Sea como fuere, el sonido aumentó de volumen y nitidez, finalmente tomando forma en una diáfana voz que gritaba:

¡Maldito seas! ¡Nos has traído a la muerte! ¡Tenemos que...!

Aquí, el desenlace: The Howling Mine II.

25 comentarios:

tishta dijo...

una vez más a horas intempestivas.
me recuerda mogollón al señor de los anillos, a ver como lo acabas...

Parsimonia dijo...

Sabes que he vuelto a cogerle el gusto a las historias fantásticas de elfos, orcos, enanos, etc, y volver a leerlas en forma de relatos me hace disfrutar cantidad.
Mira que he llegado a pensar que podía ser la historia de una caries, je je.
Veremos cómo continúa. De momento, excelente.
Besos.

ampa dijo...

Me has dejado en ascuas...para cuando la segunda parte???

Venga mi niño...

ZonZo dijo...

Buah! Es muy Tolkien. Me has enganchado! Esperando la segunda parte..... :O

Me has dejado loco! En pocas líneas has resumido la historia y características de una raza, y a la vez has presentado el inicio de una historia que promete ser emocionante. No sé si mi imaginación es muy movida o es que tú haces que lo sea.

Un saludo! ah! no tardes en completar la historia!!!+jaja!

Marta dijo...

Marta y su monotema:

Deja a un "enano" en un trozo de arena-tierra o similar y cualquier objeto que pueda clavar en ella y cuando te quieras dar cuenta a llegado a Sevastopol, se ha cargado un hormiguero, ha encontrado la típica arena negra de los agujeros de playa,.....

Hala!! para la parte II, te cuento otra tontada.

Sandra dijo...

Vaya por Dios, mira que te gusta dejarnos espectantes. Ayss a ver como escapan los pobres enanitos. Porque no serán los de Blancanieves no?? :P

Besetes morenito.

Anita Patata Frita dijo...

Uuuuh tengo miedito!

una semana de relato, bien, esto pinta bien!

:)

xenia dijo...

-¡Tenemos que...! qué? qué? qué tenemos? jajaajja que arte tienes para dejarnos con la miel en los labios joio!

Un besazo.

Yyrkoon dijo...

Ummm Howling Mine. Artefacto. Dos manás incoloros. Roba una carta extra en tu fase de upkeep.
Gran carta :D

Espero que esta historia acabe mejor que aquella de las catacumbas, cuya continuación, yo personalmente, nunca llegué a ver (y corrígeme si me equivoco).

Ailën dijo...

He estado buscando el fragmento del señor de los anillos en el que se habla de Moria, pero no lo he encontrado. Así que me releeré el libro, qué remedio! jiji

Joooooooo, espero que la segunda parte llegue pronto!

Kane dijo...

¿Pero esto no iba a no publicarse jamás? xD

Pobres enanos, con sus mujeres barbudas y sus perdiciones liberadas de su ancestral tumba de roca.

maba dijo...

qué ganas de leer la segunda parte!! que espero sea en breve!!!

besos...

el centollo mecánico dijo...

Segunda parte yaaa...por favor...¡que tio mas xungo! jajaja un saludo

Ledicia dijo...

intrigados nos dejas! :D

lunares dijo...

Gracias X man.

UN besote

Nanuck dijo...

A mi tambien me ha venido a la mente las minas de Moria, por lo de cavar tanto que al final despertaron a un demonio antiguo.

Pero le has dado tu toque... no tardes en publicar la 2ª parte!!

Un besico

Yopopolin dijo...

enanos... interesante!! espero el siguiente volumen... XD

albertoymiki dijo...

umm lo de los enanos llama mucho la atencion! que curioso...

Aïcha dijo...

Parece una de mis partidas de rol XD cuando nos cuenta la master alguna historia ^^ mola mola mola jeje además me has recordado a un amigo que tiene un personaje que es un enano. Me encanta continua'¡¡¡¡¡¡¡s

El extraño desconocido dijo...

Muy bueno el comienzo, pero más flojilla la segunda parte. Se ve que te cansaste de revisar el texto, jeje!

Saludos y que sepas que i´m back

Parsimonia dijo...

yo ya esperaba la segunda parte.
Bueeeeeeno, esta noche.

ojos_de_gata dijo...

Eran los fantasmas de los enanos que habían muerto años atrás en la mina?
les estaban avisando que no entraran pues ese seria su final?


ya estas tardando en escribir chati jajaja

besets

laPau dijo...

jejejeje...Si, hace mil que ya no actualizo y por lo mismo que no dejo comentarios... en fin, espero retomar la vida bloggeril en algun momento, pero es que llego reventada a casa y casi no me da tiempo ni de sentarme en el sofa, espero que cambien las cosas y pronto vuelva a estar con todos vosotros!!!

Gracias por darte cuenta de mi ausencia!!!

Besotes!!

Ayla dijo...

Ya es de noche y todavía no has publicado la segunda parte. ¿A qué horas te acuestas, mi niño?
;P
En cuanto la primera parte... me ha recordado un poco a mi querido Tolkien pero con los protagonistas de Arthur y los Minimoys (creo que eso ha sido ocasionado por esos nombres tan de cuento que les has puesto)
;Pl
Espero el desenlace, pero lo leeré mañana, que a mi edad no es bueno que trasnoche.
"Dulces sueños"

Mary Lovecraft dijo...

¡Lo has dejado en lo mejor!

grrrr Ò_Ó

¡muuuuak! :)