13/10/08

Success

De niño nos preguntaban lo que queríamos ser de mayores. Y todos decían astronauta, veterinario, futbolista, lo típico. Yo no. Yo un día vi en una revista una foto de cuatro tipos engominados, radiantes, con trajes caros y un magnífico maletín, y desde ese preciso momento supe que eso era lo que quería ser de mayor: un tío con maletín. Mi padre me dijo que esos eran los banqueros así que desde entonces, al ser preguntado, yo decía que banquero. Luego fui creciendo y el concepto se fue matizando, economista, ejecutivo, jefazo. Veía maletines por todas partes, y me fascinaba e intrigaba a partes iguales el misterio de lo que escondían dentro. Maletines junto a una mesa, maletines en despachos acristalados en un piso mil, maletines paralelos a rodillas trajeadas de poder. Yo, business man.

A tal fin estudié algo de esa rama ciclópea, una carrera cuyo nombre no recuerdo pero en la que sobresalí, y me coloqué en una empresa puntera. Me hinché a hacer fotocopias, advertí que solo unos pocos jefes se podían permitir llevar el ansiado maletín, yo llevaba carpetas y portafolios de colores, de despacho a despacho, recorriendo inagotable y frenéticamente los enmoquetados pasillos. Y así me presentaron a mi primer ordenador, me encerraron en un cubículo y mi vida se convirtió en fluorescentes, grapadoras, cigarrillos y mucho café, ascensores, números y ni un solo maletín.

Los años pasaron implacables y se llevaron sonrisas forzadas, teléfonos hirviendo y fríos cafés, llegaron por fin los despachos, las acciones, las secretarias, el éxito, el vértigo, y a golpe de talonario se borró el maletín de mi cabeza. Ya no sabía por qué estaba en ese mullido sillón de cuero negro, hacía la mitad para ganar el triple y otros me traían las carpetas de colores. Tenía todo el tiempo del mundo, tiempo para adornar mi vida con guirnaldas de diseño, tanto que hasta me casé. Tiempo para perder la ética, tiempo para perder el tiempo.

Un día dejé de ganar dinero como director adjunto. Comencé a ganarlo como presidente. Hice que un becario archivara mis sentimientos por orden alfabético, para ahorrar tiempo a la hora de reír o llorar, pero nunca los usaba así que acabé reciclándolos. Del mismo modo obré con los recuerdos, los saqué, los amontoné todos juntos y llamé a mi secretaria. Le pedí un maletín, uno negro, distante y muy sofisticado.

27 comentarios:

Casandra dijo...

primeeeee!!!!!!

Casandra dijo...

La frase de la etica (con tilde) me ha flipado!!
Al principio crei que era autobiografico y estaba alucinada porque no me pegaba contigo esa vocacion, jajaja!!!
El final del relato me parece muy borgiano, no se si has leido a Borges pero si no debes hacerlo!!! ;o)
Yo quiero archivar asi mis sentimientos, de ese modo la vida seria mas facil, no??? Un besset i bona nit, solet solet!!! :o) Actualiza siempre muy tarde, asi puedo ser prime, jaja!! XD

Sandra dijo...

El dinero q todo lo corrompe... va por ahi la cosa no??.. Bueno da igual, si no es asi, yo lo interpreto a mi manera.

Buenos días sr. ejecutivo!.

Besos.

Kane dijo...

Tiene que ser cómodo tener los recuerdos en la maleta y los sentimientos archivados. Mucho más cómodo y útil que lidiar con ellos cuando no apetece.

maba dijo...

pues yo difiero de lo que dicen Casandra y Kane..

sí..es un coñazo tener sentimientos por qué duelen, pero...cuando no lo hacen ..qué??

y este ejecutivo... hacía mucho uque los podía haber archivado y guardado...porque ya no los usaba... y ni siquiera se acordaba porque un día un niño que ya no conoce quería tener un maletín...

muchos besos..X..me ha encantado..como siempre!

Area 365 Blog Magazine dijo...

Hola!
Soy Jorge, de cerebrosdepapel.
Este blog es un nuevo proyecto y símplemente te firmo desde él para invitarte a que te unas.

Por cierto, yo quiero tener maletín también, pero seguir con mi vida, no archivar sentimientos ni por orden alfabético ni por orden alfanumérico.
Un saludo!

yuls dijo...

Me gustó mucho este texto que no termina con la muerte de nadie y tiene un final que más o menos se espera comparado con los demás textos.

La verdad es que creo que lo que le pasa al hombre este es algo que no es díficil de encontrar y que normalmente, cuando se va ascendiendo en el trabajo y demás te vas olvidando de muchas cosas que pensabas al principio.

Un besito!

NUT dijo...

Me encanta éste relato, refleja la cruda realidad de algunos ejecutivos...el éxito les lleva al fracaso emocional...que pena!
Besos.

Juan Antonio, el.profe dijo...

Bravo, X.

Jorge dijo...

Pues sí, se me había olvidado lo importante!

http://www.area365blogmagazine.blogspot.com

Alas al viento dijo...

Muy bien, es mejor aparcar la ética... y un coche de lujo en la puerta. Jeje!

Bss

Yopopolin dijo...

lo que mas me ha gustado esta vez, es de nuevo el final... y no por lo sorprendente o lo inesperado, si no por todo lo contrario... por haberlo terminado ahi, en su preciso momento...

Ro dijo...

A mi me gustan los maletines "silver", son de lo mas "cool", que subidon de adrenalina, estar esposada a uno de ellos.... q viejos recuerdos... yo soy incapaz de archivarlos ;)
X

MqR dijo...

Hola!!

Pues a mi m ha exo muxa gracia el comienzo. Eso ya de crio con maletin sin saber a qqqq Lo triste es q se metan los sentimientos en la maleta y se dejen aparcados. A part de ser imposible (al menos para mi) de serlo no m gustaria na de na hacerlo.


besotes!!

Moi dijo...

Lo que entiendo es que a la profesión a la que se quería dedicar, no hacía falta etica ni sentimientos, x lo que poco a poco los fue perdiendo... me ha gustado bastante.

También el hecho de conseguir los objetivos en la vida, hace que uno busque nuevos y pierdan valor los antiguos, de todas formas conforme leía el relato me pensaba que se iba a quedar en el cubiculo archivando y llevando cafes toda su vida.

No sé que parte de su vida habría sido peor... ¿si el principio, la mitad o su final?

Nikaperucita dijo...

A mi esos tipos de maletín no me gustan. Te archivan el alguna carpeta y después se olvidan de tus iniciales...

Ledicia dijo...

Soy economista, no uso maletín y me encanta tener todos los papeles ordenados!! ¿será cosa de la profesión? :P ahora que eso de archivar sentimiento... uhmmm estaría bien en algunos casos!! almenos poder ordenarlos dentro de la cabeza! ;D

un saludo!

NUT dijo...

Tienes un regalito para recoger en mi blog. :D

Sandra dijo...

Buenos días y tal :P

Un besete.

chiisana dijo...

cuando llegas altos cargos la éticva y sentimiento no existen, o almenos yo creo eso.

Martha dijo...

Que bueno, X! Encierra una lección increiblemente buena...

Y lo de "Tiempo para perder la ética"...puf! Me ha encantado! Es una de esas frases que dan ganas de plagiar (tómalo como un piropo, no como una amenaza! Jeje!).


Muchísimos besitos!

Girl From Lebanon dijo...

Mi maletín es mi cabeza...todo el dia organizando, y sigue estando de lo mas desordenado...

Bss!!

Esther dijo...

Buena forma de describir a un ejecutivo y veo que lo haces en primera persona.Si es una vida desahogada pero no se tenían que archivar los recuerdos y no usarlos...Dentro de ese mundo que es algo frío tendría que haber algo de calidez,aparte de la del café claro :)

Saludos

Istar dijo...

Yo también me he preguntado muchas veces que llevan en los maletines, y ahora lo sé: sus recuerdos...
Este relato es diferente a los últimos, me ha sorprendido poco a poco y no al final, y eso me ha gustado. Al igual que Casandra creía al principio que era autobiográfico jeje.
Primero me ha parecido gracioso y a medida que iba leyendo se iba convirtiendo en algo cruelmente realista. Y tiene frases muy buenas.

Bueno, yo prefiero quedarme con los clips y no llegar a archivar nunca mis sentimientos la verdad. Un besazo :o)

Pandora dijo...

Genial el texto. Me ha encantado.
Saludos.

Aïcha dijo...

Tu forma de moldear los textos me parece magnifica. Sin duda nada más sobrio y sofisticado que un maletín negro pero creo que es demasiado el precio por llevarlo.
Saludos X

didac dijo...

moraleja .......el maletin si tiene fin !!!
me ha gustado mucho el transfondo de la historia nunca hay que pensar que cuando consiga mi objetivo sere feliz en la vida ya que vuando los consigues resulta que siges igual de infeliz....hay que estar aki y ahora !!

ale a ser feliz y no mires con quien