15/12/07

Baño navideño

En un descanso entre clases, se encontraban en el baño de chicas del tercer piso de cierto instituto de Valencia cinco alumnas de 2º de Bachiller(ato): Almudena, Blanca, Núria, Lorena y Lola. Las cuatro primeras, junto con Carola, que estaba a punto de entrar, eran conocidas como "Las Cinco Ges", "Las Chicas G" y alguna otra variante. Por azares del destino, el primer apellido de todas ellas comenzaba por tan femenina letra. Se conocieron en 1º, en una asignatura en la que había que sentarse por orden de lista, y desde entonces iban siempre juntas a todas partes. Cuando había necesidad de acortar, las llamaban simplemente "las pijas". En honor a la verdad, no todas eran iguales, aunque con el paso del tiempo y el contacto se habían hecho bastante parecidas en muchos aspectos. Si había una líder -y la había-, esa era Almudena.

- Tías -decía justo cuando entraba Carola-, no me parece normal que tengan que poner espumillón hasta para mear. Estoy hasta el moño de tanta decoración y tanta pollez.

- Pues a mí me gusta -dijo Lorena-. ¿Qué sería de la Navidad sin los adornos? Si en pleno diciembre las calles estuvieran igual que el resto del año, le quitarías toda la gracia al asunto.

- ¿Qué gracia? -terció Carola, ya en la conversación- A mí la Navidad me deprime. No me gusta sentirme en la obligación de ser feliz.

- Pero no seas rancia, Carol -contestó Lorena-. Nadie te obliga a nada, aunque a mí particularmente me mola todo este ambientillo. Me gustan las sonrisas en la gente.

- ¡A ti lo que te gusta es que tus padres te van a comprar una moto, zorrona! -intervino Núria por sorpresa.

- ¡Ah, eso sí! -observó Almudena-. Eso me recuerda que dentro de poco tendré un nuevo portátil. ¡Viva el consumismo!

Blanca vigilaba la puerta para que nadie las viera fumando. En un momento determinado una advenediza intentó entrar, y la disuadió con un escueto "¡ocupado!". Era su momento y su territorio.

- Eso, a vosotras os gustan que os regalen, como a todos -insistió Carola-; pero la Navidad os la trae al fresco. Si no hubiera grandes almacenes tampoco os gustaría.

- Ay, hija, ni que a ti no te regalaran cosas -dijo Almudena-. Todos los años estrenas móvil.

- Ya, si de eso no me quejo, es de la hipocresía -finalizó Carola-. Todo el mundo quedando con gente a la que no ve y a la que no echa de menos tampoco, haciéndose regalos que no quieren ni dar ni recibir.

- Recuérdame que te secuestre el móvil cuando volvamos al insti -amenazó Almudena.

- Y, ¿tú qué dices, Lola? -preguntó Lorena.

- Ah no, a mí no me metáis en vuestros rollos, total tampoco corro la misma suerte que vosotras. Si me cae el iPod en Reyes me doy con un canto en los dientes -dijo.

- Ay, sí, que todavía no lo tienes -observó Blanca-. No sé cómo puedes sobrevivir sin él.

- Pues como tú hasta hace dos años, supongo. De todos modos, creo que me gusta.

- ¿La Navidad? ¡Vendida! -añadió entre risas Carola.

- ¿Qué tiene de malo? Me gustan las luces, los árboles, los calendarios de Adviento, la nieve artificial y los niños disfrazados de pastorcillo. Me gusta ver a tanta gente por la calle Colón con bolsas de las que se escapan paquetes envueltos, regalos para otros. Me gustan los catálogos de juguetes y que en la tele los anuncios sean monotemáticos. No sé por qué ese empeño en sacar el lado negativo de las cosas positivas. Abrazarse, hacer regalos, quererse y reencontrarse, sin duda catalogaríamos estas acciones como deseables. Pero si lo haces en Navidad queda en entredicho.

- Lo que tú quieras pero, ¿por qué no hacerlo también el resto del año?

- ¿Por qué no quejarse también el resto del año?


¡¡Riiiiiing!!

El timbre anunciaba el inicio de la clase de Inglés. Fin del primer asalto.

12 comentarios:

Kane dijo...

We Love Lola.

Julia dijo...

Buen diálago sobre la navidad. Es lo que se escucha en todos los corrillos, la dichosa discusión sobre lo hipócrita de la navidad consumista.

chiisana dijo...

Creo que te odio xD

Moisés dijo...

Yo la conversación monotematica que escucho en todos los corrillos es sobre que hacer para no dar positivo en un control alcoholemia :D (bueno, en todos los corrillos, no, pero en el trabajo es diaria la conversación)

Harianna dijo...

No me ha gustado que Lola este en un grupo de pijas, la hacia mas independiente. Alguna parte de mi pensaba que Lola no necesitaba estar en un grupo de Spice Girls para que todas la quisieran, creia que ella era perfecta por naturaleza, y no por estar catalogada dentro de un grupo social de populares.

Davife dijo...

La de gente que me llama pidiéndome el Corte Inglés de la calle Colón...

Cada vez me cae peor Lola. -_-

sauriksr dijo...

No sé cómo habrás llegado hasta mi blog, de lo que si me alegro es que yo haya llegado hasta este.

La navidad es una lucha constante entre este diálogo. Lo curioso es que no hay personajes distintos, sino que eres tú mismo el que adopta toda clase de opiniones. Igual te parece absurda la navidad, pero en el fondo te gusta verte envuelto de esa felicidad forzada, ni que sea por un rato. Igual el rol de persona navideña nos hace que tengamos acciones cariñosas reales. Tal vez no todo es tan falso como parece.

¿Y sabes qué? Que me encantan las luces y los adornos bobos.


¡Un besito adornado!

Zurda dijo...

A mí no me gusta. La gente se aborrega y siente el impulso de dar codazos para abrirse paso entre la multitud. Aunque se agradecen unos diítas de vacaciones...

lunari dijo...

Me gusta la Navidad, siento una emoción especial en estos días.
Me gusta Lola, se destaca. Sabe marcar su territorio.

Jorge dijo...

A mi tambien me gusta la navidad... Lola.

sauriksr dijo...

Y ahora qué hago yo. Me explico.


Indagando indagando me he dado cuenta (¡increíble hallazgo, verás!) que este blog tiene dos meses de vida, el pobre. Tan pequeño todavía. Y yo tan curiosa. Así que me he visto envuelta en un batallón de disonancias entre querer cotillear (curiosidad y cotilleo van de la mano, por dios. Y eso el Pronto lo sabe) más y no conformarme con las historias que he leído.

Así que venía a castigarte o algo por el estilo, a decirte que escribieras más... pero luego me he dicho, "anda boba, ¿qué tienes tú que reivindicar cuando no escribes casi nunca y, cuando lo haces, lo acumulas todo y la gente se te estresa?".


Y ahora qué hago yo.


P.D: A mi me gusta Lynch. ¿Es algo malo? ;)

C. dijo...

En esta ocasión no estoy nada de acuerdo con Lola, aunque coincido que es una visión positiva. A mi me gustan las luces, y me gusta ver cómo algunas personas parecen más felices que otros días del año. Me gusta que me hagan regalos (cuando son regalos pensados y hechos con la intención de hacerme feliz, no cuando es "me gasto 120 euros y media hora en comprarte una camiseta, a ver si así me quieres más"). Pero, por lo general, la gente que sé que de verdad me quiere no lo manifiesta sólo en Navidad. Pienso un poco como Carola: casi todo el mundo se vuelve más hipócrita. No me gustan las cosas que se hacen porque toca hacerlas.