26/9/10

En casa de Ana [R]

En casa de Ana se juntan huéspedes de lo más diverso. Hoy, por ejemplo, hay cinco señoritas rusas en una de las habitaciones. Ana no está segura de la relación que tienen entre ellas, pero sospecha que son familiares. En el salón, un músico francés toca el piano. Ana no se queja, no toca mal, y le resulta divertido su acento. Dice que le da un aire entre distinguido y bohemio al conjunto. Quizá tenga razón.

El pianista no está solo. En un diván próximo conversan dos caballeros con traje gris claro y corbata roja. Van vestidos exactamente igual, pero no son hermanos. Ana finge prestarles atención cuando la observan, pero solo escucha cuando no reparan en ella. No sabe de qué hablan, pero probablemente no de negocios, o ya habrían llegado a las manos.

También hay una dama de pomposo vestido rosa. Lleva un tocado de época, destila clase por los cuatro costados. A Ana le encanta esta expresión, y siempre la aplica a ella. No sabe a ciencia cierta si es alemana o suiza, pero recuerda que se llama Dete. Fue la primera en llegar, por eso conoce su nombre. Con el paso del tiempo, cosas así dejaron de importarle. Cuando alguien viene a ella, todo lo que pretende es que esté cómodo, en un ambiente agradable, y desde luego en casa de Ana nunca falta de nada.

Hay estanterías barrocas con vajillas majestuosas, mesas con manteles de ganchillo que hizo su madre, sillas remedadas con sus propias manos. No falta ningún detalle. Incluso arriba, en el tercer piso, hay un desván que da al oeste. Por la tarde, el sol lo baña y un carpintero español gusta sentarse en un sillón orejero a leer el diario.

Hay más gente en casa de Ana, y no en vano es una espléndida anfitriona. Cuida como nadie a sus amigos, como ella suele llamarlos, y eso se nota. En unos instantes hará una ronda por la casa para ver que todo está en orden antes de irse a dormir.

Ana se acuesta temprano, y es lógico: tiene doce años.

Enero 2006

43 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Al principio pense que era la descripción de un meuble. Al final creo que Ana tiene mucho que ver con el mundo de Sofí.
La verdad al final es que no sé interpretarlo, lo que dice mucho y bueno de tu forma de escribir.
Eres bueno chaval.

danygirl dijo...

A mí Ana me ha recordado a la niña de una película... no lo digo, a ver si a alguien más le pasa lo mismo.
Un beso vida!

alma máter dijo...

Ana es la hija de una "Madame"??.. no sé..

M dijo...

Yo siempre quise tener una casa como la de Ana.

Ayla dijo...

Pues mi primera impresión ha sido en imágenes lentas, traslúcidas, con el fondo de las viejas fotografías.
Y he sentido que Ana tiene la capacidad de ver cosas donde el resto no puede. Y que todos esos entes se reúnen a su alrededor porque se sienten protegidos por su amistad y su inocencia.

CAPÉ; dijo...

jajaja, me encanta el final!
me pasaría el día en casa de Ana, mirando de aquí para allá, y estoy segura de que nunca me aburriría.

Un beso!

Alice dijo...

Hoy sí que me he quedado desconcertada, completamente desconcertada.

NUT dijo...

Con lo observadora que soy, no me importaría pasarme una temporada en casa de Ana, yo era un poco como ella a su edad...
Me ha gustado.;)

Besos!!!

Alury dijo...

Y yo que pensé que era un burdel!!!! xD

hana dijo...

Curiosidades

Pues madame... perfectamente
más azafata de vuelo o tierra indiferentemente.

Según iba leyendo se me subía la sangre con alborotada corriente por esta descripción acertada y con razón, acabé con un nudo en la garganta.
Doce años¡¡ doce años¡¡ qué pequeña. Ya decía que había la una y la otra ¿cual preferís de las dos?

Salud¡¡ tremendo escritor.

Mirna dijo...

Me uno al movimiento desconcertante... Decididamente no lo entiendo. ¿Es a propósito un texto sin propósito?
Desde Marte
Mirna

Vértigo dijo...

diferente a lo que escribes normalmente por aquí... me ha gustado.

Engreído dijo...

No creo que su madre sea madame ni nada raro, es sólo una hostería familiar.

La Maga dijo...

Jajajajajaja este me ha gustado especialmente!!XD Me ha recordado al teatrillo "Tres sombreros de copas", no sé porqué XD Para mí que Ana tiene poderes extrasensoriales o como quieras llamarlos XD

besos ^^

Pio dijo...

Al principio había pensado en un burdel pero con el final me ha recordado a una peli de finales de la guerra, donde todo cabe y todo se junta, pero vamos también me has dejado un pelín desconcertada :)

Besetss

M. dijo...

¡Si esque la inocencia de los niños siempre es enternecedora! Luego crecen y se convierten en eso... en rusas cuya relación es desconocida XDDDDDD

enrojecerse dijo...

Me encanta esa fantasia, perfección en toda la casa, sisísí

Arien dijo...

A mi me gustaría tener una casa como la de Ana..siempre llena de gente tan maravillosa.
Un besazo!

ardilla dijo...

Quiero sofás orejeros, desvanes, y puntillas. Este fin de semana me he enamorado de no sé cuantas buhardillas, viéndolas a pie de calle, y estoy loca con el nesting, y sin tener casa, hay que joderse.

barbaria dijo...

Pues debo ser la más sosa, porque no creo que tenga poderes extrasensoriales, pienso que la casa de Ana es una casa de muñecas.
Increible, X, que provoques tantas interpretaciones con un texto.
Este en particular me ha encantado.

BET dijo...

A mi me ha parecido que Ana estaba jugando con una de esas casas grandes de muñecas, puede ser ?

Besos !

Girl From Lebanon dijo...

En casa de Ana cené yo el sabado...una casa enorme y preciosa, por cierto ;)

Bss!!!

Lana dijo...

que bueno! en el penúltimo párrafo, hablando de la boardilla y el atardecer... ví la casa de juguete perfect en mi mente! iba a ser mi final alternativo y... me pillaste! esta vez pensabas igual que yo!! Seguiré intentándolo en la siguiente.

besitos

maba dijo...

Ana vive en un prostíbulo pero no sé donde está su madre..



besos

♥ Ana ♥ dijo...

Ana vive en el Museo de Cera o qué. Qué grima me dan los personajes.

Besos

X dijo...

Premio para los que pensaron en una casa de muñecas. :-)

Claire dijo...

Pues a mí me ha gustado mucho la escena que has descrito. Me ha recordado a las novelas de época, en la que se reunían diversos personajes en una sala, y uno tocaba el piano mientras la otra cantaba, otros charlaban en el diván, otros junto la ventana... una escena cotidiana y tranquila, con una agradable tertulia. El arte de escribir.
Besos.

Sandra dijo...

Ana tiene una casa de muñecas ;)

Sandra dijo...

Ehhh que no habia leido tu comentario cuando he escrito el mio, asi q premio para mi!!

Anita Patata Frita dijo...

Todas las Ana`s queremos una casa de muñecas llena de platos en miniatura.

;)

Susana dijo...

Me he quedado algo desconcertada... una fantasía de un mundo de niños?

Susana dijo...

Ahhhh! Acabo de ver lo de la casa de muñecas!

Nalda dijo...

Ojalá nunca perdiéramos la mirada inocente del mundo...

Un besito

Gilda dijo...

Me encantan los niños, su mundo y no quiero crecer.
Un beso

Anabela Canestro dijo...

Ana, viajé a aquel mundo como protagonista!

Muy lindo! :)

Cleo dijo...

Me ha encantado...

Mil besos guapo

Marta dijo...

Te leí ayer... no sabía qué contestar y hoy me encuentro con la respuesta!!! Porque yo había pensado decir que describía a su familia, toma!!! Una casa de muñecas...

Besacos

Marta

NUT dijo...

Ni se me pasó por la cabeza...una casa de muñecas...con lo que me gustan...Muy buena! :)

Sally dijo...

Una casa como la de Ana es la caña porque puede dar hasta para hacer una sitcom. Tienen encanto esos lugares en los que, una vez que entras, todo es posible y desde el primer momento te sientes como en tu propia casa. Aunque sea la casa de Ana ;-)
Un saludo

Yopopolin dijo...

¿qué otra cosa podría ser, a partde de una casa de muñecas? ;)

Ausencia Silenciosa dijo...

Ay, Ana se parece un poquito a mí cuando era chiquita... y aun también :)

tishta dijo...

nos has trasladado en un párrafo a otro lugar y otra época, casi podía sentirme entre ellos
que Ana sea una niña cambia muchas cosas, para empezar la persepectiva de la visualización me ha bajado medio metro y de repente he visto toda tu escena a otro nivel
Diferente a lo de siempre, como siempre: muy bueno
un abrazo

jurab

maba dijo...

leo mi comentario, el tuyo...y uno por ahí que dice lo de no perder la inocencia..

dios, pensaba que aún quedaba algo de la mía!!!

besos