9/8/10

La cita [R]

Mucho tiempo después, Horacio se acordó de Belinda. Quizá decir mucho es decir demasiado, pero para él, ciertamente, lo era. No recordaba la última vez que la había recordado.

Ya se sabe cómo son las relaciones. Los primeros meses siempre son los mejores. Luego llega la rutina, el acomodamiento, en muchos casos, el principio del fin. Paralelamente, cuando terminan, son los primeros meses los más duros, pero el paso del tiempo, por fortuna, se nota, y el dolor siempre acaba por hacerse más llevadero.

Eso debió pasarle a Horacio, que un buen día se dio cuenta de que casi había olvidado a Belinda. Cuando volvió a su mente, lo hizo sin sentimientos negativos. No había ningún reproche, no había tristeza ni lamento. Belinda, recordaba Horacio, era una de estas chicas que contagian la alegría. Incluso él, habitualmente gris y solitario, se había vuelto una persona diferente. Al menos, mientras duró.

Es inevitable, llegados a este punto, preguntarse por qué acabó una relación en la que sonaban campanas de boda, o eso decían. A veces hay motivos claros, infidelidades, incompatibilidad, exceso de tedio. Los hay que dicen “se nos acabó el amor de tanto utilizarlo”, cosa que a Horacio siempre le había hecho mucha gracia, por cuanto lo consideraba casi tan ridículo como falso. En su caso, no hay explicación alguna, simplemente llegó a su fin, y probablemente nadie se habrá preguntado el por qué tantas veces como él.

Sencillamente, un día Belinda se fue. Para ser honestos, su larga relación había atravesado momentos mejores, pero también peores. No estaban en crisis, no habían discutido últimamente. Si alguna cosa no iba bien, no daba la impresión de ser algo que no se pudiera superar. En líneas generales estaban bien, estaban a gusto, tenían planes de futuro, proyectos, pero un día Belinda se fue.

Lo cierto es que, al recordarla, a Horacio se le ocurrió que le apetecía verla de nuevo. Quizá su imagen le había insuflado de algún modo una dosis de optimismo, o bien simplemente le entró prisa por recuperar el tiempo perdido. No habían vuelto a hablar desde aquello, pero Horacio sabía donde podía encontrarla. Después de todo, Belinda siempre había sido una joven de costumbres. Le gustaba desayunar de pie y a intervalos, entre la cama y la ducha, entre la ducha y el vestidor. A veces, entre la cama y la cama.

Horacio había pasado todo este tiempo descuidado, sin rumbo. Adquirió ropa adecuada para la ocasión, se afeitó, se cortó el pelo. Incluso compró flores para Belinda, gladiolos, sus preferidas. Habría optado por algo más romántico, como rosas rojas, pero conociéndola, no valía la pena llevarle la contraria. Hoy iba a ser un día para ella, y el resto del mundo quedaba fuera.

Solían quedar en un café que daba a la plaza de las palomas, al salir del trabajo. Les gustaba el ambiente, en realidad le gustaba a ella. Él se dedicaba, principalmente, a satisfacer sus deseos. Y los suyos propios, que no eran otros que estar con ella. Hoy sería así de nuevo, volvería a estar con ella.

Pero el escenario, esta vez, sería distinto.


BELINDA WILSON MAZAS
1979 – 2004


Arrodillado frente a la lápida, Horacio pasó el resto del día junto a su amada.
Marzo 2005

41 comentarios:

Zurda dijo...

Bufff, no me lo esperaba.

Un beso.

M dijo...

Sabía que iba a tener un final triste!!! O puede que no sea tan triste, después del tiempo. Yo quiero leer alguna historia con final feliz :)

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Pues coincido con las anteriores comentaristas, me lo he visto venir desde las primeras frases, la verdad que no sé por qué.
Es la primera vez que te cojo, ya estaba bien.
Un abrazo

alma máter dijo...

Hace tiempo escribiste una entrada en la que tu eras "Horacio"...

Me haces dudar si es una historia inventada o no...

M. dijo...

También puede ser metafórico. Muchas veces la gente " se va" para no volver, y es una pena. Pobre Horacio... pero

Pobre Belinda.

Vértigo dijo...

qué puedo decir? simplemente que me gustó.

Lisset dijo...

Hay citas a las que es mejor no acudir... no quiero que venga a verme alguien que me echa de menos cuando haya muerto. Si me quieren, que me vengan a ver aquí y ahora y me regalen esas flores y me dediquen una larga mirada y una amplia sonrisa. Besos.

Vane Alive dijo...

Espero k este Horacio sea un personaje inventado que acaba de surgir..
porque de otra manera,logicamente no me gusta el final.
Vamos..
si es inventado..impactante.
Si no..
no lo es tanto.
Abrazos

Lana dijo...

Me ha encantado la respuesta de Lisset y me uno a ella... yo no creo encontrar nada tras la muerte, con lo que espero que los vivos que quieran compartir recuerdos conmigo lo hagan en vida...

jovenescritora dijo...

Hola.
El otro día encontré tu blog y me leí unas pocas entradas. Siempre me sorprenden tus finales, no son fáciles de prever. Bueno, esté quizas algo más fácil, pero la historia igual de buena.
Me seguiré pasando por aquí.

Irune dijo...

¡Con la boca abierta me has dejado de nuevo!
y como dicen por ahí, espero que Horacio sea inventado...

Ann dijo...

Jolin, me he quedado chafada con el final! Supongo que era de esperar, no podía ser todo tan bonito :P.

Un beso!

Hierbabuena glass dijo...

Hmmm, esos giros... Me has removido por dentro, X, como casi siempre. Un beso.

dEsoRdeN dijo...

Y a mi que me gustan los finales tristes, porqué son más verosímiles

maba dijo...

precioso.. me ha encantado..

me gusta mucho lo de ir "olvidando" o "recordando" menos y que empiecen a llegar recuerdos sin dolor... aunque se siga necesitando ver a la persona que no está.

enhorabuena X... precioso y sorprendente (la segunda lectura con el final sabido, es muy buena)

besos

Ana dijo...

Que triste...

Leticia dijo...

Pues yo esta vez he leído primero el final, no sé por qué, y luego he disfrutado más del resto del relato.

Yyrkoon dijo...

No es que me haya gustado, pero supongo que el objetivo como en tantas otras es despitar así que felicidades, yo creí que se había hecho lesbiana...

:-)

BET dijo...

Puff vaya cambio de escenario !

Me gustan tus historias, por que los finales siempre son sorprendentes.

Por cierto me está empezando a gustar el nombre de Horacio.

Besos !

:) dijo...

Uf, me esperaba algo así. O que había fallecido, o que estaba con otro.

Uma dijo...

lo adiviné!! muy bueno!

Pio dijo...

Joerr buenismoo, chapo Mr X

Besetss

barbaria dijo...

Y es así como funciona, se vuelve a lo amado ausente cuando se acaba el dolor y es el amor lo que permanece.

Coraline dijo...

buf, nunca se sabe como pueden acabar tus historias, pero esta realmente me conmovió... hay amores que nunca mueren o eso dicen... estoy seguro que una parte de ella estará siempre allí con él

Pecas dijo...

Menudo final tan inesperado... aunque así suelen ser tus historias esta me ha sorprendido más aún

silvia dijo...

Wow! no me lo esperaba para nada ya te sigo :D me ha encantado el texto trizte pero bonito!!!
Un beso si puedes pasate x mi blog!!

Moisés dijo...

Vaya, yo tampoco me esperaba para nada ese final. Muy bueno!

tishta dijo...

con el corazón triste me has dejado, ya te vale... pensaba que la habría matado o algo al empezar, no esperaba tanta ternura
me ha gustado, me gusta recordar a mis "desparecidos" con una sonrisa
Gracias X
un abrazo

racaroa

Yopopolin dijo...

mmm, ¿repe? o ¿deja-vu? xDD

enrojecerse dijo...

el tiempo los juntará

supongo

VAN dijo...

Se me han puesto los pelos de punta... yo como soy nueva no me lo veía venir. Enhorabuena por se capaz de sorprender a tanta gente ;-)

Arien dijo...

Vaya... pobre Horacio,aunque bueno, el tiempo lo cura todo, o eso dicen y él parece haberse recuperado aunque solo sea en parte.

Ahora necesito horas y horas para ponerme al día con todas las entradas, pero poco a poco lo conseguiré!!jajaj
Un besazo!!

La tua cantante. dijo...

Me has dejado sin palabras... La conclusión que saco de todo ello es que Belinda tenía algún tipo de enfermedad y prefirió marcharse y no hacerle sufrir. Increíble valor. :)

Un besazo.
Me ha encantado!

Doamna care plânge dijo...

Linda historia

:) dijo...

No tengo ni idea, porque no sé a qué te refieres! jaja
Yo lo que tenía entendido es que antes de morir lo que ves es una luz.. y los momentos de tu vida pasan como en una película :P
no sé, no quiero saberlo tampoco :)

Sonix dijo...

Un relato precioso y escrito de forma impecable, como siempre. ;)

Simone B dijo...

Ohhhh no me lo esperaba para nada...es uno de los mejores que te he leído.

Mientras lo leía pensaba lo bueno que era cuando después de romper con alguien y pasa el tiempo piensas en esa persona sin rencor, sin dolor y sin odio...pero el final lo cambia todo...cuado alguien se va definitivamente mientras le seguías queriendo es difícil reponerse, debe serlo, así que nuestro protagonista es valiente al pensar de esa manera y mucho más al pasar el día con ella.

Me ha encantado.

Besos;)

Luzzia* dijo...

si se me va alguien así de especial, a ese sitio, y de pronto, me muero. fuerte horacio.

Ayshane dijo...

Has sabido llevar la historia muy bien hasta el final, un final sorpresa...
No me ha parecido triste e incluso he sonreido al pensar en lo bonito que sería que alguien siguiera recordandote más allá del final...

Abrazos...

Olivia dijo...

Muy bueno el relato! totalment inesperado pero a la vez cobro un sentido rotundo (para mí) esa forma de "dejarlo". besos!

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

Este relato me ha cautivado, me lo he apropiado, lo he modificado a mi gusto, lo he compartido y sí, me vas a tener que demandar, sin duda. Me ha encantado entero, de verdad, como si lo hubiera escrito yo pero no tengo tus dones. Gracias por ser las manos que ponen voz a mis pensamientos. Eres grande X :) espero que publiques todas estas cosas en libros alguna vez si es que no publicas ya y te conocemos por otro nombre :) pero si no, avisa, que me encantará poder tener tus letras entre manos o un pdf, me da lo mismo, soy promiscua. Un fuerte abrazo, creador.