23/2/10

Addictions

Entró al lavabo de señoras y cerró por dentro. Marcó el número con una sola mano de forma automática, esta vez un poco más deprisa de lo normal, mientras con la otra repiqueteaba sobre el espejo de forma manifiestamente impaciente.

- Telepizza, ¿dígame?

- Déjate de gilipolleces.

- Joder, no querrás que diga Telepolvo -dijo, divertido, su interlocutor-. No quiero que nadie piense que es una línea erótica.

- Puedes decir "¿Sí?" o "¿Diga?" como hace todo el mundo.

- Bueno, ¿ya te la has acabado?

- Lo habré hecho en un minuto. Por eso te llamo.

- Claro, solo me llamas por eso.

- ¿Para qué otra cosa iba a llamarte?

- Ya sabes para qué.

- Oye, no me ralles. ¿Vas a venir o no?

- ¿Ahora?

- Claro, ahora. Si la quisiera mañana te llamaría mañana.

- Dame media hora. ¿Cuánto quieres?

- Cinco.

- Hostia, ¿estás loca?

- Joder, tú solo ven, ¿vale?

- ¿Estás en casa?

- No, estoy en un cóctel. Apunta la dirección.

- ¡No me jodas! No será de...

- No, idiota. De todas maneras no te preocupes, te espero fuera.

- Vale. Media hora.


Por fin colgó. Últimamente estas llamadas se prolongaban más de lo deseable. Y se repetían más de lo deseable. Sacó del minúsculo bolso de mano una cartera que rivalizaba con este en tamaño, y de la misma un DNI que había visto mejores días. Sacó también una cajita metálica que contenía la última dosis de evasión, la vertió sobre la encimera, la preparó, y la hizo desaparecer con un billete de doscientos.

Veinte minutos más tarde llegó él. Dejó la moto en otra esquina y se acercó andando con el casco en la mano. Delgado, moreno, alto, con barba de cinco o seis días, encantador. Ella llevaba un vestido a la rodilla, azul marino, sobrio; el cabello rubio en una coleta cuya informalidad contrastaba con el resto de su imagen. No tendría aún cuarenta años.

- Has llegado rápido. No aguanto estas fiestas de mierda.

- Estás estupenda.

- Gracias. Pero esto tiene que acabar.

- Sí, sería lo más sensato por tu parte. Aunque me apenará perder a mi mejor...

- No seas idiota. Me refiero al tonteo.

- ¿Estamos tonteando?

- Tú tonteas conmigo.

- Ya sabes cómo soy.

- Y me gustaría no saberlo. Sabemos demasiado el uno del otro. No tendría que ser así. Deberías ser más serio haciendo lo que haces.

- Y lo soy. Este trato es solo contigo.

- ¿Por qué?

- Bueno, ¿tienes la pasta?

- ¿Eh...? Claro. Mira, vamos al garaje de enfrente.


Ella cruzó la calle sin esperarle, evitando que pudieran verlos juntos. Él fue detrás, acelerando el paso para alcanzarla. En la seguridad del subterráneo hicieron la transacción.

- Siempre cambias de tema cuando no te interesa la conversación.

- Bueno, tú sueles hacer lo mismo.

- Es diferente. Tú me hablas de cosas que no tocan. Yo intento ceñir nuestra relación dentro de límites comerciales, pero siempre me das largas. ¿Y esas conversaciones extrañas que me haces mantener por teléfono? Es ridículo. Me pones de los nervios. No sé por qué te sigo llamando...

- Claro que lo sabes. A mí no me haces ningún favor. Soy yo el que te lo hago a ti, yendo a donde quieres cuando quieres. Me sigues llamando porque me necesitas.

- Eso quisieras. Puedo dejarlo cuando me dé la gana.

- Ya. Eso decís todos. La verdad es que deberías hacerlo.

- ¿A ti que más te da? No ganas nada.

- Hazlo por tus hijas. Me parece muy hipócrita que les des lecciones de moral mientras te haces mierda el tabique.

- Cállate de una puta vez. Ni siquiera sé cómo sabes que tengo dos hijas.

- Me cuentas muchas cosas. Te pones muy tontorrona cuando tardo un poco y se te dispara el pulso, ¿sabes?


Fue acercándose, acortando la distancia que los separaba. Puso su mano cariñosamente sobre un lado de la cara, sujetando un mechón de pelo tras la oreja.

- Me cuentas que tu marido es gilipollas, que a Elena empiezan a gustarle los chicos, que descubriste que Esther guardaba una bolsita de maría y la castigaste dos meses sin salir. Que quieres dejar tu trabajo...

- Para, por favor.


Él acarició su mejilla con el dorso de la mano. Se miraron quedamente durante tres segundos, pero no pasó lo que no podía pasar. Salieron del garaje y cruzaron la calle de vuelta, esta vez juntos.

- Bueno, ya no creo que me llames hasta la semana que viene, ¿no?

- No, no creo. Pero por si acaso no apagues el móvil.

- Ya sabes que para ti estoy veinticuatro siete.

- Lo sé. Ponte el casco, ¿vale?

- Vale. Y tú afloja un poco. Supongo que te has dado cuenta de que cada vez me pillas más.

- Es asunto mío.

- Será asunto mío también cuando no puedas pagarme. ¿Tan alto es el sueldo en la Brigada de Estupefacientes?


Ella sonrió. Él también. Y volvieron a las vidas en las que no se conocían.

54 comentarios:

Girl From Lebanon dijo...

El sabado vi "After", la peli esta española...y ver al Willi Toledo con la mandibula desencajada...es impresionante como te deja la mierda esa...

me ha encantado...sin trampas ;)

Bss!!!

prime????XD

Eva dijo...

Mira!! Una que no necesita el meetic!! ;)

Me gustan mucho estas historias que cuentas

Juan Carlos dijo...

Muy bueno. De lo mejor.

Pio dijo...

Joer, que historia X, menuda hipocresía que hay por el mundo. XD

Genial el texto ;)
Besets

Ellette dijo...

Me ha encantado, tengo pendiente leer tu blog de pe a pa!

guardo jazmines dijo...

Qué sublime todo.
Y si,si los orgamos van con un te amo,mejor.

M dijo...

Esta es de las más largas que te he visto! Me gusta mucho, mucho (como siempre!) Un beso.

Chocolat Soul dijo...

Buuuf menuda tension sexual hay ente ellos.. pense que ibas a meter algo de sexo en el relato pero siempre ha sido mejor insinuar, no??? Me ha encantado eta historia. :)

Marta dijo...

Lo siento Mr. X, estas historias son de las que me dejan el cuerpo revuelto.

Besacos

Marta

ampa dijo...

Wooowwww que bueno!!!!!!!!! Me ha encantado este relato...yo creo que en la vida real, hay más de uno así, una pena!!! Un beso!!!

Ah y si no es mucho pedir...necesito tu ayuda...otra vez.... puedo mandarte un mail???
Un beso rey mio!!

Cleo dijo...

Buenisiiimoooooo......

Mil besos guapo

Brü dijo...

Me ha gustao, me ha tenido en vilo todo el dialogo... yo creo que preferiria llamar a un prostituto... es más sano.

alma máter dijo...

Puffff.. me ha encantado!!!! GENIAL, de verdad!!!!... No se si la mejor, pero una de las mejores que “te” he leido...

Qué malito que es el vicio!!!....

Olivia dijo...

La de gente que sera puro pantallazo, encima queriendo dar ejemplo a otros cuando sus vidas son pura falsedad.

Muy bueno el relato X, Besitos.

P.D: veinticuatro siete...las veinticuatro horas,los siete días de las semana...? supongo.

El extraño desconocido dijo...

Muy buena la historia. Cuántos policías de esos habrá hoy en día, sobre todo sabiendo que hace unos años todo el que no valía para estudiar se metía a policía...

Gotadeagua dijo...

Es curioso..a qué estaría más enganchada, a la droga o a él?
Me ha encantado eh? consigues atrapar al lector con cada palabra...se hacen cortas tus historias...escribe una novela! :p
un abrazo

Uma dijo...

Me ha gustado X, muy "guion" televisivo o de cine...tu toquecito final con lo de estupefacientes....muy chulo!!

Yopopolin dijo...

Simplemente genial. Estaba esperando una vuelta de tuerca de cualquier índole, pero no el que le has dado. Has logrado sorprenderme una vez más! jeje

Muy bien narrada la situación "moral" de ella, la tensión entre ambos y demas. Me ha encantado! ;)

Ann dijo...

Mmm se cree que puede dejar las drogas cuando quiera pero en el fondo cada vez está más enganchada y aun así intenta que sus hijas no sigan su ejemplo.
Aisss simplemente genial! Besos! :)

Moisés dijo...

Real como la vida misma.

Ana dijo...

¿Podría ser que ella no se droga y sólo le llama para verle?

Le conoció en una investigación o redada y se enamoró de él...

Podría ser una continuación, ¿no?

Besos!

Anita Patata Frita dijo...

Madre mía que poder de enganche tienes... me ha tenido en vilo hasta el final.

:)

Claire dijo...

Un relato genial. Me ha gustado mucho, pese al tema... Ser drogadicto debe de ser horrible. La verdad es que la mujer me ha dado mucho pena, estropear así su vida...
Un abrazo.

Vértigo dijo...

buah! enganchada hasta el final! Me gustó!

S. dijo...

Está enganchada a él.Como yo a tu blog.

Jauroles dijo...

Enorme! Me ha encantado la historia y la forma en que la cuentas.

Saludos.

Su dijo...

Me gusta mucho como escribes, X! :D

enrojecerse dijo...

Eso suena a amor loco. A loco amor.

Mirna dijo...

Una relación de cinco minutos.
Tiene que ser interesante.
Mirna

Ayla dijo...

Esta vez te has salido, chavalín. En todos los aspectos: narrativo, tensión, extensión....
¿Te sobra tiempo, inspiración, o es que estás barajando cambiar los mini relatos por los instantes más densos de caligrafía?
Me ha gustado un montón.En serio.

Mirna dijo...

Acabo de escribir una cosa y tienes un regalito en forma de frase en mi blog.
Un besito desde Marte
Mirna

PeQue..* dijo...

Uy, pensé que el relato iba a acabar de otra manera! Impresionante la vida casi-sexual de estos dos jeje

Arien dijo...

Me ha gustado porque todo el rato he estado esperando alguna sorpresa en plan no son yonki y camello..y la sorpresa, me ha sorprendido!jajaj

:)

barbaria dijo...

Real como la vida misma

barbaria dijo...

Jope, X, pues tienes razón...
Igualito, igualito...
Confieso que con tanto comentario no los leo todos, todos....
Venga, me extiendo. Aparte de muy buena y sorprendente al final, es una de esas historias que sabes que son perfectamente reales y coherentes (romance incluido).

Espérame en Siberia dijo...

Pues a mí él me pareció un encanto. Verdad de Dios.


Muá.

EdeEngreído dijo...

El relato me gustaba ya lo bastante sin el asunto de la Brigada. Me ha recordado a cierto fragmento de Paris je t'aime, claro. ^^

Sandra dijo...

Esto es lo típico de las apariencias engañan, o nada es lo que parece, o la hipocresia de la sociedad.

Aunque a lo mejor lo llamaba por él, y empleaba la droga como excusa. Vete tu a saber.

BET dijo...

Me ha encantado tu história ! que pena el mundo de la droga y que indignación el mundo de la corrupción ...

Besos !

Marta dijo...

Realmente enganchada... Yo al relato, y ella a el.. y vete a saber si a algo más.

Yyrkoon dijo...

Una historia tan real como la vida.

myself dijo...

UFFFFFF en vilo me has tenido!!!

Nalda dijo...

Y de lo que no nos enteramos...

Besos

urquijo71 dijo...

Existen mil maneras de joderte la vida, esta es una de las mas estupidas. Muy buena la entrada, al comienzo me imagine otra clase de polvos.

Lunaria dijo...

Lo mejor de la historia: todo. Lo peor, que estas cosas sucedan realmente.
Saluditos.

Martha dijo...

Jeje...sabía que el final sería impresionante, pero me lo imaginaba por otra vía. Esta vez si me has pillado, querido X! ^^

miguelin dijo...

Muy buen relato. Desgraciadamente es muy real, hay casos asi. Gente dependiente de ese tipo de sustancias, de ese tipo de vida. Brillante una vez mas "x". Un abrazo.

Nadia dijo...

Es la primera vez que no he intentado ver por donde saldrías... Me ha encantado vecino!

Muy buena si!

Besos!

ALEX B. dijo...

Muy buena, si que lo es, y tambien sensual,con una pizca de ternura canalla por ambas partes.
Perfecta.
besos.

Lavidasincolor dijo...

cada dia tus textos son mejores :)
me ha encantado!!!

Alury dijo...

Chikita madre y chikita profesional...

Muy bueno!!!! :)

alma máter dijo...

(tas missing....)

Pasa un buen finde!!!

Albademadrugada dijo...

las dobles vidas al final se cruzan y se acaban enredando y, o te destrozan o te salvan...
pero con el tabique destrozado y los nervios de punta no veo muy buen final...


un besito : )

Susana dijo...

Durilla esta historia, pero muy buena.