5/2/08

Rincón del lector (febrero)

Hola chicos y chicas, no penséis que estoy vago, que también, es que uno es universitario y, aunque no atienda sus obligaciones, se deja arrastrar por las preocupaciones derivadas de las mismas, en cuyo caso se llega a un punto en el que no se consigue nada de nada. Sed responsables.

Se nota que enero-febrero es mes de estudios para (casi) todos porque apenas tenía correo la última vez que lo miré, así que voy a contestar a dos emocionantes preguntas (lo digo sin recochineo, mal pensados) y el resto, confío, el tiempo dirá.

ArdaTroya y Croissant me preguntan por Lola, el primero por quién es y la segunda si soy yo, lo que me recuerda que un amigo me preguntó por esto hace un tiempo. En apariencia son dos preguntas sin ningún sentido, pero entendidas en un contexto un poco más allá de lo que dicta la lógica del día a día, se convierten en cuestiones muy interesantes. Dicho esto, no, yo no soy Lola. Claro que tiene cosas mías, como todos los personajes. Y los que no, tienen cosas de otras personas, como Lola. En cierto modo, todos los personajes que uno puede crear son eso, un compendio de características que, si no son tuyas, son de alguien que conoces. Habrá quien tenga más de mí y quien tenga menos y, desde luego, ahora mismo no me imagino escribiendo un protagonista para un personaje con el que no conectara de algún modo cercano y positivo. Así que supongo que eso es Lola, la persona a la que me gustaría conocer algún día.

Por otro lado, aunque no muy diferente, DBC quiere saber si las historias enmarcadas en Seducciones paganas son autobiográficas. Mas... ¿no es todo autobiográfico? Reconozco que la respuesta no es mía, pero se presta perfectamente a ello porque pienso exactamente lo mismo. Es decir, todos vemos el mundo desde nuestro propio ojo de cerradura, ¿no? Thomas Wolfe decía que somos la suma de todos los momentos de nuestra vida y que cualquiera que vaya a escribir algo, inevitablemente empleará el barro de su propia vida. Siempre he dicho que cuando escribimos, sea lo que sea, dejamos entrever una parte de nosotros mismos, y es justamente por eso, porque es imposible abstraerse de lo vivido para dar vida a una nueva historia, porque cuando escribimos lo estamos haciendo, en cierto modo, autobiográficamente.

No sé si con esto contesto (satisfactoriamente) las preguntas, si no es así, este mes es cortito y habréis de esperar poco para verme aquí de nuevo. Pasadlo bien y... grabadlo todo. :-)

5 comentarios:

Alas al viento dijo...

"Tic-tac" que llame. Hor poer hoy es imposible de todo punto. Pero además creo que es imposible para siempre.

Besos

Alas al viento dijo...

Joe!! Luego dices que yo soy rápida pero es que tú has tardado 4 minutos en comentar la entrada!! Eres flash!!

Besos

nenita dijo...

Yo pienso que todo lo que escribo tiene una parte de mí y que todos los personajes son una de mis tantas yos que están perdidas en mi interior. Eso sí, lío las historias lo suficiente para que no se me reconozca demasiado jeje. Por eso, cuando me preguntan, no soy tan educada como tú y digo "que cada uno piense lo que quiera"

Besitos

Zurda dijo...

Qué suerte tienes de poder hacer que los personajes contengan sutiles trazas de tu personalidad y no sean burdas copias de la misma, como es mi caso. Chicas turbadas de pasados inciertos pueblan absolutamente todas mis historias sin terminar :S

Kane dijo...

Siempre hay algo nuestro en lo que escribimos, es inevitable. :P

Ah, qué mes más corto el que nos espera.