22/11/12

La niña del minibús

Emilio se levantó mucho antes de que amaneciera, como cada día desde hacía doce años. Su trabajo, conductor de un minibús, así lo exigía. La vida en la sierra poco tenía que ver con la de la ciudad, donde nunca estás a más de diez minutos de un colegio. Pero él se sentía útil allí en la alta montaña, conectando con su futuro a un puñado de niños de distintos pueblos perdidos y minúsculos.

Entraba al horno por la puerta trasera, donde Matilde le tendía una baguette aún humeante que él rellenaría con unas lonchas de mortadela traídas de casa en papel albal: la crisis. Antes se llevaba cuatro euros y almorzaba en distintos bares. Al menos había dejado de fumar. Se subió al vehículo que le permitía ganarse ese pan e inició la travesía diaria cuando el sol comenzaba a despuntar.

El camino al primer pueblo le llevaba por dos túneles, uno corto y otro, varios kilómetros después, ligeramente más largo. Tras conquistar el primero, en una curva del camino y entre las brumas del alba, Emilio vio a una niña. Llevaba una camiseta rosa y el pelo largo, muy liso y negro como el carbón. Detuvo el minibús en seco, la niña justo a la altura de la puerta, e inspeccionó mejor a través del cristal. No había una parada para el bus en esa zona, ni entendía cómo podía haber llegado hasta allí, pero sus ojos no le engañaban. Reticente, abrió la puerta y la conminó a subir.

- ¡Niña! ¿Qué haces ahí? ¿Te han dejado sola? ¡Venga, sube!

La niña subió sin abrir la boca. Emilio no podía verle la cara, tapada como estaba por largos mechones de pelo. Se sentó al fondo. Él ensayó algún inicio de conversación, siempre sin respuesta, hasta que lo dejó por imposible. Todo era muy extraño, el día no pintaba bien desde que había pisado aquel charco nada más salir de casa, empapando los bajos de su pantalón. Con gran inquietud observaba (vigilaba) a la niña a través del retrovisor, mas esta permanecía inmóvil y muda.

El auto ingresó en el segundo túnel y Emilio tuvo que abandonar su labor de centinela para poner atención a lo que tenía delante. Era un túnel tranquilo y más a esas horas, pero no podía despistarse. Le agobiaba la idea de perder de vista a la chiquilla pero, unos pocos segundos más tarde, el túnel dio paso a la mañana y la luz inundó el interior del vehículo. Emilio volvió a clavar la vista en el retrovisor... pero la niña había desaparecido.

Sobresaltado, echó la vista atrás desestimando la visión que le ofrecía el espejo, acaso este quisiera engañarlo con malicia. El resultado era el mismo, pues la niña se había esfumado, pero esta vez la osadía del piloto fue extrema. Cuando volvió a mirar al frente ya era tarde, y un sedán color plata recibía el impacto directo de su minibús. Emilio salió disparado atravesando el parabrisas y, volando sobre el techo del coche impactado, aterrizó en la calzada con un crujido mortal.

Cristales por el suelo, un quejido lastimero y olor a fuego y gasolina. Lo último que vio Emilio, tendido sobre el asfalto en sus postreros instantes de agonía, fue el cuerpo inerte de una niña. Llevaba una camiseta rosa y el pelo largo, muy liso y negro como el carbón.

62 comentarios:

X dijo...

Alguna vez he contado ya que en enero de 2007 expiró el ordenador que teníamos desde el 98 y, con él, un disco duro de apenas 4 Gb (eran otros tiempos) que contenía lo poco que había escrito hasta la fecha. Algunos relatos los había publicado en foros y los pude recuperar, como por ejemplo los dos de terror que ya habéis leído con anterioridad. Otros posiblemente los haya perdido para siempre. Uno de ellos era este experimento en forma de leyenda urbana. Siempre había pensado en reescribirlo y por fin lo he hecho esta noche. Me gusta pensar que esta vez ha salido mejor que la primera, allá por finales de 2005, pero supongo que jamás lo sabremos.

tishta dijo...

Jamás lo sabremos...
Inquietante, por mucho que sean leyendas a mi me dan mal rollo, especialmente las de este tipo ya que conduzco muuuuucho a horas intempestivas y siempre sola.
Por suerte hasta ahora, sólo he encontrado jabalís, zorros, perros, gatos y rapaces varias (una de ellas ya no la veré más, pobre)
En fin, que un buen relato, como siempre! ;-)
Un abrazo

estrella dijo...

Buenos días Mr.X!!
No sé cómo te saldría el anterior relato del 2005, pero éste lo has bordado, es como la leyenda urbana de la chica de la curva, verdad??.
Premonición, abstracción y el accidente deja tu futuro por los suelos.
Da un poco de miedo pensar lo que la mente humana puede llegar a crear sin saberlo, como si fuera adivina, como si hubiera un patrón establecido.
Me alegro de volver a leerte, todo bien??

Un abrazo!!!!

Sílvia dijo...

Per a mi és la primera lectura però segur que t'ha sortit millor, amb els anys escrivim millor (o això m'agrada pensar). Està molt ben narrat i guarda un suspens fins al final. I tu que deies que els relats de terror no se't donaven bé. Aquest a mi m'ha fet yuyu... i l'he trobat impactant. Espero no trobar-me mai en aquestes hores de matinada amb una nena diabòlica!!! Me n'alegro que hagis tornat amb les piles tan carregades ;)

Els quatre gats dijo...

Qué bien escribes X. Muy buen relato, enhorabuena.
Un saludo

Yyrkoon dijo...

Bah, para la gente que no tenemos talento alguno podría estar bien. Que te dediques a escribir historias más vistas que TBO en las cuales no aportas nada, aunque el estilo sea impecable es un desperdicio de tus capacides.

That said, agrego que no está mal.

James dijo...

Me gustó mucho aunque, debo confesar, terminé de entenderlo cuando leí el comentario e Estrella. Ya me conocés así que no creo que te haya sorprendiso esa confesión. Buena historia, muy bien escrita.
Un abrazo

Yopopolin dijo...

La verdad es que se puede percibir tu estilo desde el principio, aunque haya sido reescrito años después. La atmósfera está muy lograda, y me gusta mucho la idea de que 'nunca sabremos si ha salido mejor que la primera vez'. No sé, para tí, como autor, tiene que ser algo extraño... pero es una especie de 2 por 1! xD

C. dijo...

Demasiado típico, señor X, pero me gusta.
PD. Que sepas que si me cuentas este tipo de cosas antes de dormir (o bueno, en este caso antes de coger un coche lo cual es improbable porque no tengo carnet) pasaré miedo.

Aquello noerayo dijo...

Aunque sea típico y a pesar de los años, pocas cosas dan tanto miedo como la niña de la curva.

Juan Carlos dijo...

Me gusta la historia. Más por premonitoria que por leyenda ¿no?
Salu2

Arien Plutonidades dijo...

Buena forma de adaptar una leyenda, ahora tengo más claro que no pienso recoger a niñas en la cuneta, llamame egoísta o lo que sea pero..paso, que mal rollo!
Un besazo

la quiltra dijo...

ME DEJAS INQUIETA... ERA UNA APARICION LA NIÑA??? ACASO UN ÁNGEL???

Lady Tea dijo...

Mira que me lo temía...
Y yo que no veo películas de terror porque paso miedo.. madre mía.. esta noche tengo que buscar a alguien que me coja la manita...
madre mía!!!.. si es que eso es más difícil que no dormir!!!
madre mía!!!.. qué miedo me dan a mi estas cosas!!!

Muak

Lady Tea dijo...

A mi me pasó lo mismo en el 2009... no tenía relatos pero tenía trocitos de corazón que no he podido recuperar..
le lloré como si de verdad hubiera muerto un trocito de mi (y ahora que lo pienso.. en realidad.. murió).
Entre este comentario y el anterior -comentarios encadenados- ya definitivamente parece que estoy más 'pallá' que 'pacá'

Alma dijo...

Joe... qué escalofrio...

Me recuerda a esas historias de miedo que contaba en la época del cole en casa de alguna de mis amigas, con la luz apagada, y luego me tiraba una semana sin pegar ojo... (del tipo "la chica de la curva"...)..

Afortunadamente pocas cosas me quitan ya el sueño eh?? sino TE MATO!

Un beso.

Uma dijo...

Esperaba un final más diferente, pero aun asi cautivas!
Bess

Valeria dijo...

A mis alumnos les gustan este tipo de historias. En los días lluviosos y demasiado fríos, nos sentamos en el piso todos amontonados a escuchar sus relatos, me encanta la atmósfera que se crea, porque ellos en verdad creen estas historias, y yo, aunque soy bastante escéptica, siento predilección por estos temas de aparecidos, premoniciones, etc.

Lorena Be-Bop dijo...

jeje X, como te escuche Iker Jiménez te lleva de invitado a su programa ;)
Oye me ha gustado mucho, además has vestido de rosa a la inocente, que digo inocente, a la p..niña de los c..j jajajaja perdón es que siempre lo digo, en pelis estilo The ring, siempre maldigo a la niña, entre cojines para no pasar tanto miedo. Aunque ese pelo negro liso, la delataba, yo no la hubiese dejado subir jajajaja aunque lo mismo a mí se me hubiese aparecido una dulce niña bebop estilo Shirley Temple! x)

Ana Paula Reinoso dijo...

Me quede helaaaaada. No se que pensar es muy interesante pero me dejo pensando que cosas de la vida :O Me encanto Besos!! :D

Els quatre gats dijo...

Defintivamente no vuelvo a comentar este blog dejando marcado lo de "recibir comentarios en el correo".
A todo esto, ¿de qué tienda de Ralph Lauren han salido todas estas comentaristas pijas? ¡Qué nivelón! :___)

Yyrkoon dijo...

En la próxima cena te cuento mi teoría Ralph Laurensiana, Pika. Y ya de paso veto vitalicio al Escri.

Els quatre gats dijo...

;)))
(y cuentas con mi apoyo incondicional al veto vitalicio)

Mar dijo...

Buen relato, sugerente y enigmático. Nuna me ha gustado demasiado la leyenda de la chica de la curva, pero la atmósfera que recreas está muy lograda.

Un beso!

Anita Patata Frita dijo...

La niña en versión época de crisis... ;)

XIII dijo...

Me ha gustado.
Me gustan de echo estas leyendas urbanas que te dejan con decenas de interrogantes en la cabeza.
Cuántas veces nos habrán repetido en la autoescuela que no hay que retirar la vista del frente... jajaja
¡Un saludo!

Merchi dijo...

Un poco visto, pero has sabido darle tu toque original, por lo que ha sido una leyenda algo distinta. Bien escrito, como siempre, no sé si difiere mucho del primero, imagino que no porque cuando se escribe algo siempre se lleva en la mente. Yo me he imaginado a la niña como un angel que ha llegado a acompañar al conductor al otro mundo, es más bonito así, ¿no? jejeje, besito.

Ishtar dijo...

Un escalofrío me ha recorrido la espalda de derecha a izquierda y de abajo a arriba.

Desde que la niña apareció el perfume de la muerte envolvía el relato. Has mantenido el suspense que lo hace brillante, aún sabiendo que alguien va acabar muy mal el final me ha sorprendido.

Lo bueno de este relato perdido es que ahora vuelve a estar vivo ... y yo he podido leerlo!

Ishtar dijo...

Esto es lo que pasa cuando cambias el comentario en el último momento, creo que quería decir algo así en el churro de arriba:
“Has mantenido el suspense durante todo el tiempo y eso es lo que lo hace brillante: aún sabiendo que alguien va acabar muy mal el final me ha sorprendido.”
:)

Yellowprincess dijo...

Aún conociendo el final de esta leyenda, estaba esperando ansiosa ver si habías cambiado o no el final.
Jamás sabremos si el otro escrito era mejor, pero siempre tenemos la esperanza de ver que nos superamos :)

ohma dijo...

No soy conductora pero si lo fuera no creo ya que parara a nadie y menos antes de un túnel, que por aqui hay unos cuantos.
Brrrrrrr que miedo!
Eres estupendo con tus relatos llenos de misterio.
Un abrazo grande, grande.

genessis dijo...

Me gustó mucho, a pesar del suspenso y el final trágico, sea por lo que sea, es un gusto leerte, es ágil y muy bien llevado.

Un abrazo y buen fin de semana.

La gata dijo...

Muy bien escrito! Como ya te han dicho antes, por muchas veces que oigamos o leamos historias parecidas, el tema de la niña/chica de la cruva siempre me pone los pelos de punta.
Besos!

Claire dijo...

Estas historias siempre dan un poco de yu-yu... conforme leía me imaginaba a la niña de la peli aquélla japonesa que llevaba todo el pelo en la cara...
A mí me ha gustado mucho aunque es una pena que hayas perdido el original, pero por lo menos así lo has recuperado..
Oye tú, que para no gustarte los libros de terror, escribir estos relatos no se te dá nada mal ¿eh?
Besos y que pases un buen finde.

Pio dijo...

Es previsible, pero está bastante bien :P

Ana dijo...

Ah... la niña de la curva. Lo he pasado mal leyéndolo; creo que has conseguido lo que querías xD O sea que está muy bien :)

¡Un beso!

JOAQUIN DOLDAN dijo...

guau

M. dijo...

Mmm... siendo sincera, otros de tus relatos me han "dado más miedo" que este. Como siempre, me gusta leerte... pero me esperaba un final más impactante. Más... de tu estilo.

Alice dijo...

Escalofrío total...

Jon Igual dijo...

Inquietante relato, me ha gustado mucho.
Mejor no recuperar la anterior versión, las comparaciones son odiosas ;)
Un saludo.

Naina dijo...

Increiblee entrada!!
muy interesante y entretenida ^^
te espero por mi blog, besitos.

glo.. dijo...

Super! me gusto la entrada, me gusta como describís todo!
Besos

campoazul dijo...

A mi me encantó este relato, me gustan estas cosas extrañas que cuentan algunos conductores, aunque supongo que esta no será real.


Besitos.

Coquetíssima dijo...

Que miedo!!!!!! Y que pena que perdieses los relatos. Que coraje. Tienes que hacerte copias de seguridad. Yo nunca las hago y así me va, jajaja perdiendo cosas a menudo!
Es normal que eches de menos Cardiff, es genial. ;)

Muchos besos y feliz día! Muak!

May R Ayamonte dijo...

oh por dios que final mas inquietante. Me dio malas vibraciones.
Un beso! May R Ayamonte

Lunaria dijo...

A medida que iba leyendo, más ganas tenía de ver cómo terminaba el relato. Es que no se puede uno distraer ni un segundo mientras se conduce ;)

JuanRa Diablo dijo...

He visualizado el relato como en un corto cinematográfico, y a la niña le he visto un look de estudiante japonesa de lo más enigmático.

No se me olvida la vez que perdí un montón de fotos que apreciaba por un error tocando teclas. El disgusto dura siglos.
Imagino que perder cosas escritas debe ser una putada enorme porque aun recordándolas más o menos bien, es imposible reescribirlas igual.

Un saludo

PD. Tanto hablar y fuiste del infierno sin probar el café xDD

Javier dijo...

Yo no habría subido a mi autobús a una niña con esa pinta de yurei.

estearbolquemesustenta dijo...

Hola. Esta es la típica leyenda de todos los pueblos. Aquí cerca está el pueblo de La Aparecida y también tiene esa leyenda. Pero alguien debe ponerla por escrito. :) Hace muchos años yo hacia autostop, me subí a un coche y cuando pasamos por un puente le dije a la conductora, "Mira, ahí me maté yo" No hagas eso nunca o morirás de verdad :D Un abrazo.

Vértigo dijo...

inquietante.

Marisa dijo...

Ya de por sí, las pintas de la niña son inquietantes y siniestras...
Siempre a la expectativa, señor X. Inigualable.
Un saludo.

La Soledad dijo...

interesante relato pero me dejastes en suspenso

B. dijo...

Las historias con niños-fantasma son las más escalofriantes, siempre lo he dicho. En este caso la niña de la curva, típico, pero no por ello menos estremecedor. Aunque creía que el final sería distinto: más sangriento, tal vez, o cómico.

muá.

reina.momo dijo...

Me encanta, como siempre! Levaba tiempo sin entrar por aquí, había abandonado mi blog. Pero volví y nuevamente estoy pasando por esos lugares que tanto me gustan como es tu espacio. Sigue tan lindo como antes.... un saludo!

sibisse dijo...

Siempre con una sensación rara el el cuerpo después de leer algo así, y es que confundir realidad con lo que no, deja a la imaginación un poco trastacado. Me voy acostumbrando a resistir y llegar al final, sin adelantarme a los acontecimientos. Bss

Mária dijo...

Tus textos siempre dejan mucho que pensar. Siento mi ausencia pero me agrada volver a este sitio, sin duda, uno de mis favoritos. Me acordé de ti cuando ''Mr.X'' fue TT en twitter, jaja
Y no sé como te saldría este mismo texto en 2005, pero te aclaro que así está perfecto.
Mil besos.

Ana dijo...

La verdad que es bastante misterioso el texto pero mantiene la emoción hasta el final y más, me gusta :)

Neuriwoman. dijo...

Toda una leyenda urbana, aunque sin curva, me encanta el ritmo que le das a tus relatos. Espero que conserves aquel disco duro por si avanza la técnica y podemos darnos el gustazo de releer alguno de tus escritos.

Saludos.

Maite Raigal dijo...

Un relato genial, me gusta muchísimo lo que escribes y cómo escribes. Me recuerda a una broma que hicimos unos amigos sobre la chica de la curva, esa leyenda urbana. ¡Igualmente, genial! Te sigo, un beso, Maite.

http://imposiblesinoeresyo.blogspot.com.es/

Chloe dijo...

Me ha gustado y me encantan las leyendas urbanas, me pasarias esos enlaces de miedo? Me gustaria leerlos, besissss

Claudia. dijo...

Simplemente me encantó la historia, el juego de palabras y cómo lo narras. Te felicito por haber escrito esta historia llena de misterio y te agradezco por haber visitado mi blog.

Un abrazo!

Yajaira dijo...

Vaya, me encanta cuando escribes cosas así de verdad*-* Y perdón por haber estado desaparecida todo este tiempo :)