26/12/10

Cleansing

Estaba hasta los cojones de la Navidad. De cara a la galería yo era un tipo normal, no excesivamente afable pero correcto, exitoso emprendedor pero sencillo, algo introvertido, quizá, buena gente, un tío discreto, serio, normal. No era el alma de la fiesta, no era el más querido ni el que más quería. Simplemente estaba, me relacionaba, repartía besos y regalos y los recibía con el mismo estoicismo. Era todo una farsa, claro, no tenía amigos de verdad y mi familia me quería pero no me echaría de menos si no estuviera. Y ese año decidí que ya había tenido bastante y me largué. Ventajas de ser tu propio jefe.

Siempre había querido conocer Tailandia. Confieso que me atraían las chicas jovencitas. Uno oye cosas pero nunca sabe hasta qué punto serán ciertas. Para averiguarlo, me planté allí a principios de diciembre, dispuesto a pasar un mes por todo lo alto, alejado del mundo occidental, las obligaciones (laborales y familiares), la Navidad, la nieve y el frío. Me alojé en un hotel austero pero efectivo en primera línea de playa. Un recepcionista adivinó mis intereses turísticos (los mismos que los de todos los varones de entre dieciocho y noventa y nueve años que visitan Tailandia) y ya la primera noche supe dónde acudir. Había un par de avenidas con mucha vida nocturna. Mercadillo, atracciones, comida y sexo, sobre todo sexo. Había chicas muy jóvenes, es cierto. Travestis, transexuales, chicos, de todo. Me fijé en una chica que decía tener dieciocho. Eso decían todas. Algunas aparentaban tener quince y tenían veinticinco, o exactamente lo contrario. Uno nunca sabe.

No me acosté con ninguna, no me atreví. Me gustó el ambiente, es cierto, pero me faltaron agallas o me sobraron prejuicios, no sé. Pasé un par de días concentrado en el pleno descanso playero. Había una cabaña, cerca del hotel, donde una vidente de tres al cuarto adivinaba el futuro. Tenía una hija que me cautivó. No sé cuántos años tenía, uno nunca sabe. Me ofrecí a acompañarla a dar una vuelta. Compré ropa para ella. Comimos juntos. Nos divertimos, y acabamos en la cama. Pasamos varios días juntos. ¿Es posible que se enamorara de mí? Tal vez, creo que nadie nunca le había prestado mucha atención. A mí me gustaba mucho, no quise saber nada más. Un checo, un amigo que hice en el avión, me instó varias veces a volver a salir de caza nocturna. Me dijo que estaba perdiendo el tiempo con esa chica, que en la ciudad eran más fogosas y más dóciles al mismo tiempo, que estaban diseñadas para complacer. Me daba igual, yo quería quedarme con ella.

Pero algo fallaba. Era una chica triste. No importaba lo bien que lo pasáramos, las joyas que le regalara, los orgasmos que compartiéramos. Tenía la mirada triste, la sonrisa breve, el corazón frío bajo un cuerpo caliente. Sé que el día de Nochebuena me rechazó. Sin mirarme a los ojos, me dijo que me fuera, que regresara a mi país y la olvidara. Mi familia estaría cenando pavo mientras yo me emborrachaba. Ese día sí fui a la ciudad, y me alegro de no recordar en qué cama acabé. Justo ese día, mi amigo checo fue a la playa. A traición, el hijo de perra alquiló a la vidente el cuerpo de su hija. La hizo suya, o al menos su cuerpo, porque mi muchacha no tenía dueño. Fue el día de Navidad más triste de mi vida. Quise morir, y quise matar. Fui a buscarlos a la noche, cuchillo en mano, y hundí el metal en el abdomen del malnacido ladrón. Le quité la vida como él quiso quitarme la mía.

Ella se abalanzó a mis brazos, llorando. En el mar, nos sumergimos en el cuerpo del otro. Lavamos la sangre, mis pecados y nuestro dolor. Ella seguía llorando. De pena, de alegría, era un enigma. Jamás llegué a comprenderla del todo.

Vimos amanecer en la playa. Ella, como siempre, seguía triste, pero era una tristeza diferente, resignada. Me dijo que tenía que haberme marchado. Quise que se viniera conmigo, contestó que se nos había acabado el tiempo. No comprendí, señaló hacia arriba, donde unas aves surcaban el cielo como si las persiguiese el demonio. Frente a nosotros, el océano comenzó a retroceder. Me abrazó. Algo se veía a lo lejos. Un inmenso muro azul de cresta blanca avanzaba implacable hacia la costa.

Se nos llevó. A nosotros, a la vidente, al cadáver del checo, a los miles de turistas con veneno en el cerebro, a las esclavas del placer, a todo el castillo de naipes cimentado en la perversión. Nos limpió, a justos y a pecadores, a puros e impuros, nos igualó, nos hizo anónimos, nos hizo estadística, nos hizo historia.

Se nos llevó.

51 comentarios:

tishta dijo...

no se por qué cuando he visto el lugr y dada la fecha en que estamos he pensado justo en eso, pero tu historia me ha cautivado, me dabas un poco de miedo,jeje, a ver por donde irias, pero me ha encantado

Un abrazo

muffise

Engreído dijo...

¿Rodamos este corto? Así, de paso, visitamos el país.

Alice dijo...

Eso sí que era una ola purificadora...

Alucinante cuento de Navidad!

Un besazo

Chocolat Soul dijo...

Me ha encantado esta historia con toques navideños sin llegar a serlo... Tailandia, amor, sexo, tristeza, asesinato... Tiene de todo... muy buena y un final de los tuyos, impactante. Se te da bien esto, eh?! :)

Yopopolin dijo...

Diosss! es de lo mejor que has escrito nunca!! Me ha encantado la forma en la que mezclas la navidad, el sexo, el amor, la perversión, y esa ola que todo lo arrasó... geniaal!!

Qué te gusta conmemorar los hechos históricos a tu manera!! y qué bien lo haces jodío! xD

Lana dijo...

Me encantó la historia! y me había fijado en fecha ni en lugar ni en ná, asi que... esta fué surprise!

Lo único... de madre adivina, hija vidente pero... ella creía que merecía ese final? nunca pensó en huir???

Muy buena historia!

CAPÉ; dijo...

he de confesar que hoy me has pillado desprevenida, pero no volverá a ocurrir!
Falaz navidad!

Gotadeagua dijo...

Tsunami??
muy buena historia, X.
un abrazo

I dijo...

Me ha encantado :)
La hija sí que era vidente...

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Triste recuerdo de una triste realidad.
No sé como nos consideramos un mundo libre cuando existen, aún, tantas formas de esclavitud.
Felicidades, un abrazo

Susana dijo...

Super Cleansing! Jajaja! Gracias por amenizarme la tarde, entre pañal y pañal!

Vértigo dijo...

me gustó mucho.

Sonix dijo...

Me ha encantado.. ay, y mira que ella intentó salvarlo, pero nada.

Mirna dijo...

Fíjate tú, a mí ésta no me ha llegado muy hondo.
Bien escrita, pero no me llega.
Besitos desde Marte
Mirna

M dijo...

Aish, esta historia me ha dejado en la boca un sabor amargo (del que no se va comiendo turrón...) Un beso!

ardid dijo...

Sisi muy bueno!!! Y como siempe, provocando! Ahora en tiempos de paz y dulzura, tú hablas sobre todo lo opuesto...y ciñéndote a un accidente geográfico relacionando todas las escenas. Me ha gustado mucho, en serio.

Bss navideños!

dEsoRdeN dijo...

Redondo. De los que más me ha gustado

Lisset dijo...

La naturaleza nos recuerda de vez en cuando que no somos nada comparados con ella y es cierto, ella nos iguala, al igual que hace la muerte. La tristeza sin duda es creadora de sonrisas breves. Me gustó mucho. Besos.

Anita Patata Frita dijo...

Que raro me ha parecido todo...

maba dijo...

vaya! pues por eso de ser Navidad.. te iba a decir que se la podía haber traído... y que fueran felices y eso..

no me lo esperaba.. para nada

besos

Cleo dijo...

Que fuerte.....


Mil besos guapo

NUT dijo...

Tsunami ¿verdad? ;)

Me ha gustado la historia X, muy buena.

Un beso.

S. dijo...

Jopeee me suena a autobiografía...¿Le has librado ya su corazón?
¿La ola era muy alta?bueno...menos mal que se lo tragó todo.

enrojecerse dijo...

No creo que se te llevara del todo, después de lo sucedido no vuelves a estar vivo, pero tampoco puedes morir en paz. O eso creo.

Pio dijo...

Que genial!!! me ha gustado un montón, después de dos días intentando sacar tiempo para leerlo.
Ya dicen eso de que la naturaleza es sabia.....XD

Besetss

MLuz dijo...

Es...perfecto.

Me ha encantado el relato

Felices fiestas
MLuz

:) dijo...

Hoy no sabía que fuera a acabas así :(
Buen relato X!

alma máter dijo...

lo he tenido q imprimir y me lo acabo de leer en el bus. Escribo desde el movil. Sorry por falta de acentos y demas. Pues me ha gustado. Me ha parecido una espece de castigo en pleno S XXI. Eso de 'limpiar' no se... Segun el relato es como si realmente hiciera falta esa 'limpieza' joe si es que no se salva nadie. Me gusta el final. bss.

A de amor dijo...

Hola.
Pues sí, me cambié el nick porque me cansé del otro además de que ya no tenía sentido en aquel momento aunque la verdad es que no actualizo blog ni me suelo pasar, pero hoy me he acordado de él y ha coincidido que he visto un par de comentarios jaja Ahora estoy más en Flickr y por esos mares y lo de escribir lo tengo algo apartado ya que escribo y lo guardo en words o escribo a mano. Aunque si quieres puedes agregarme y hablamos y tal. Mi correo está en mi perfil ;)
¿Tú que tal?

¡Un abrazo!

BET dijo...

Buenísimo, me ha encantado tu historia sobre la historia.

¡Besos!

Arien dijo...

No me acordaba de la historia que hay detrás, he tenido que buscarla.
Es una forma de limpiar..
Este me ha gustado mucho :)
un besazo!

Luna dijo...

No, no es sólo por el "anónimo", pero eso es la gota que colma el vaso.
Un abrazo, X. Te sigo, de nuevo...

Luna dijo...

En realidad te sigo desde aquí, vale? :)

alma máter dijo...

Paso otra vez...
Feliz Nochevieja y sobre todo sobre todo un MUY FELIZ 2011!!!
Que esa cabecita loca siga pensando relatos y cosas que contarnos.

Besos y hasta el año que viene!

Sandra dijo...

Feliz Año corazón!

M. dijo...

(los mismos que los de todos los varones de entre dieciocho y noventa y nueve años que visitan Tailandia)
xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD En fin

Me ha gustado, ha sido una historia bonita :D Siento no haber pasado antes señor X, estaba ausente. Quiero felicitarte el año y desearte una buena tripotera de la mejor comida que pueda haber en tu cena! Un besito aleatorio mu grandeeeee

Ricardo Miñana dijo...

Que la ilusión y la esperanza sigan llamando a la puerta en el nuevo año que llega,
y que se cumplan tus deseos.

¡¡¡Feliz año 2011!!!

maba dijo...

que estas cosas no te gustan pero..

FELIZ AÑO!!!! de verdad, de verdad.. que todo lo que desees vaya siendo realidad a lo largo del 2011 y que sigas teniendo a las musas de tu parte.. y que no nos dejes sin ti y tus relatos

besos ..

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Los tsunamis es lo que tienen. Una sugerencia: creo que al relato le iría mejor la tercera persona.
Feliz año, X: siempre es un placer pasar por aquí.

hana dijo...

son buenos tus relatos, unos me gustan más que otros, gran escritor señor X.
te deseo lo mejor para hoy y toda la vida.

Chin-chin

Irune dijo...

¡Que miedo estar ahí!
He de reconocer que yo tampoco había caido en la fecha y lugar hasta que no he termminado de leer... ¡me ha sorprendido!
¡Gran relato!

¡Feliz año!

Susana dijo...

X, Feliz 2011!!! Que sigas con tus grandes historias!

Coraline dijo...

muy feliz 2011, y que esté lleno de cosas mil veces mejores que en el 2010, ya puestos a pedir... (:

Simone B dijo...

No esperaba para nada que terminara así, y mira que dabas pistas.
Me ha recordado un poco a la canción "Jueves" de La Oreja de Van Gogh porque has contado una historia dentro de una desgracia o quizá una desgracia dentro de la historia de unas personas.

Me ha encganchado mucho desde el principio a pesar de que el tema ese de Thailandia y las menores me espanta.

Muchos besos y FELIZ AÑO!!

Abril Viale dijo...

Menuda historia. Es genial.

Girl From Lebanon dijo...

Que te sigo leyendo, aunque no me aparezca......eres adictivo...

y que feliz año...:))

Bss!!!

Arien dijo...

Lo dices en serio??mira que yo te hago un monumento si me ayudas!jajaj
un besazo!

Marta dijo...

Qué bonito y qué triste a la vez!!!

Feliz 2011, Mr. X.

Marta

CAOS dijo...

:(

si me has dejado en el comentario un enlace, no funciona...

besos. (siempre duele, pero, hay que hacer como si nunca fuera a doler...)

Luna Méndez dijo...

Yo, que llevo un mes perdida en la realidad, que hacía ya demasiado tiempo que no abría el blog, ni el mío ni el de nadie.
Yo, que llego aquí y me encuentro esto. Y se me ponen los pelos de punta y se me cae la mandíbula al suelo.

Qué grande. Te ha quedado inmensamente genial.

Mary Lovecraft dijo...

la mejor forma de borrar pecados, justicias e injusticias.

la mejor forma de borrarlo todo sin duda.

una historia que te sube y baja como si fueras en la cresta de esa ola inmensa

un besote