16/11/07

Lola

Dolores Schulz García nació en París a finales de 1990, de padre austríaco y madre sevillana, pero no duró mucho en la ciudad de la luz. Llegó a Livorno cuando apenas contaba tres años, en donde vivió hasta que sus padres se divorciaron en 2001. Él se quedó en Italia, ella se fue a España con su madre, pero no renunciaron al mar; se instalaron en Valencia, ya definitivamente, donde vivía una tía suya, que abandonó la capital andaluza poco después de hacerlo su madre.

Hasta aquí, la historia geográfica de su vida. Tuvo una infancia feliz, y una adolescencia interesante, digan lo que digan de los hijos de separados. Viajaba a menudo, aunque ella siempre se sentía en casa. Vivía en Valencia, pero pasaba largas temporadas en Florencia, a donde su padre se trasladó poco después de la separación. A París no iba nunca. Ni siquiera en una ciudad en la que hay más turistas que residentes dejaba de sentirse ciudadana de pleno derecho, a pesar de que en cierto modo ella era tan turista como los demás. Ni siquiera había nacido en Italia. Pero era de allí.

Sus abuelos paternos vivían en Salzburgo, por lo que también se acercaba de vez en cuando, alguna de las veces que iba a ver a su padre. A los maternos, en Sevilla, los veía menos. Y es que de andaluza solamente tenía el cincuenta por ciento de la sangre y de los apellidos, aunque hay quien habría dicho que se le notaba. Hablar por hablar, quizá, o tal vez no.

Era una buena persona. Antes de conocerla mejor, tal vez habría dicho que era muy inteligente, pero hay personas, y hablamos de una de ellas, que te embrujan de tal manera que te replanteas prioridades y "lo que de verdad importa". Y eso era justamente lo más importante, pero no lo único. No era una líder, no al menos mientras estuvo en el instituto, pero tenía carisma. Era esa chica que no pertenece a ningún grupito pero a la que todas consideran su amiga y le cuentan cosas de las que no se podría enterar de otro modo, la chica por la que ninguno de la clase babea el primer día del curso, pero a quien piden consejo antes de Navidad.

Le gustaban muchas cosas, pero en pocas de ellas coincidía con las chicas de su edad. No le interesaban los chicos mayores, no buscaba un malote, ni vivía toda la semana pensando en el fin de la misma. Disfrutaba en clase, no hasta el punto para ser considerara empollona; en realidad lo que le gustaba era estar en clase, poder comentar la jugada con sus compañeros, participar de todo lo que envuelve a la vida de un estudiante.

Le gustaba el cine, por ejemplo, pero no las de miedo fácil o coches y explosiones que veían sus amigas con los niñatos de turno. No, tampoco era fan del cine asiático ni de Lars von Trier o David Lynch; no era una gafapasta insoportable. Le gustaba la política también aunque, consciente de lo que suelen pensar los adultos de una "niña" de diecisiete años, solía escuchar mucho y hablar poco. Si le preguntarais a ella, os diría que era lo suficientemente progresista como para que no la llamaran facha, pero no tanto como para que la llamaran roja, aunque os lo diría riendo y no sabríais si os estaba tomando el pelo o no. Era así, siempre.

Hay mucho más que decir de ella, si bien puede bastar para una presentación. El crisol de nacionalidades que tenía lugar en su persona la convertía en la eterna extranjera, pero nunca despectivamente, al contrario. A la gente le suelen gustar los bilingües y foráneos que se mueven con soltura en más de una lengua y sociedad. En España era "la italiana" y en Italia "la spagnola". Se llamaba Dolores Schulz, pero todos la llamaban Lola.

6 comentarios:

Kane dijo...

Genial.

Davife dijo...

A mí me ha parecido flojo y he echado de menos una foto acompañando el texto. Algo que ya se me había hecho típico de cada relato, aunque esta fuera la tercera entrada.

Harianna dijo...

Pues yo me he sentido identificada con ella, cambia que mi padre es de rusia... y vamos igualita que yo XD (mas quisiera)

Eámanë Lúinwë dijo...

Eh! Yo había dicho que me caía bien esta Dolores :(

Me cagüen Blogger.

Mrt dijo...

A mi me ha llamado la atención lo de "gafaplasta" LOL

¿Te referías a mi? LOL

C. dijo...

Si me gusta el cine asiático, Lars Von Trier y David Lynch, ¿soy una gafapasta insoportable? :(