31/12/08

2051

Como salta a la vista, he cambiado el diseño del blog. Cuando lo tengáis tan visto como yo (llevo, junto con mi jefe de obra particular, bastante tiempo trabajando en ello) casi ni notaréis la diferencia, pero confío en que el impacto inicial sea positivo y que el cambio, en general, sea para mejor.

He quitado por fin el complicado top 10 que nadie (ni siquiera yo) entendía y he puesto el blogroll de moda, o mejor dicho el habitual, que es al fin y al cabo el más práctico. El resto creo que es más o menos igual. Eso sí, es muy importante que sepáis que para ver todo el diseño correctamente es preferible utilizar Firefox. Los que todavía sigáis usando el Internet Explorer... ya va siendo hora de cambiar, ¿no? :P

Bienvenidos a esta nueva era de A2050 (no temáis que no voy a cambiarle el nombre xD), espero que os guste. Se aceptan/exigen opiniones. Preferentemente positivas. xD

30/12/08

Meme #17

Bueno han pasado diecinueve días desde que Julia creara el meme y ahora que ya está casi casi old fashioned (hay que ver lo rápido que va todo en este medio) pero más cerca del fin de 2008, que es de lo que se trata, haré por fin este meme-resumen del susodicho año.

Lo más emocionante: Aquí es donde la gente pone sus viajes. xD Yo creo que no he hecho ninguno este año, a ver, dejadme pensar... no, y si lo he hecho no me acuerdo, así que me quedo con un momento de este verano, la noche que pasamos en Alberic en el molí (molino) de una amiga y salimos en plena madrugada a andar un rato entre los naranjos, más de uno se cagó de miedo jajaja.

Lo más emotivo: No se me ocurre nada. xD Creo que este año he llorado menos que nunca, tanto para bien como para mal.

Lo más doloroso: Nada en particular. No se me ha muerto nadie y los problemas que hay en mi familia (en plan guerras internas, me refiero xD) no me causan ningún dolor. Sed de sangre, si acaso. :D

Lo más sorprendente: A mí ya no me sorprende nada. xD

Lo más divertido: Otra de viajes. xD Muchos momentos con mis amigos han sido divertidos, no sé si sabría quedarme con uno en concreto.

Lo más triste:
La sudadera de D€G (sí sí, D€G, con € de euro xD) que me regalaron mis tías el 25D. Supongo que no esperaban que saliera a la calle con eso...

Lo más gracioso: Ver lo más divertido.

Lo más preocupante: Que no tenga nada con que llenar este meme de verdad.

Lo más feliz: ¿Feliz? ¿Qué?

Lo más coñazo: Buscar el origen de los premios jajaja, es un coñazo, sí. xD

Lo más extraño: Que pueda haber más de treinta personas que vayan a leer todo esto.

Lo más inteligente: Este año creo que no he hecho nada inteligente.

Lo más curioso: Que todo el mundo diga lo mismo llegados a este punto, que lo más curioso sea esto, sus blogs, el conocer gente nueva sin verles la cara, el sentirse bien todos los días por saber que hay no-desconocidos que te leen y a los que lees, lo positivo que resulta abrirse un blog (y llevarlo bien) para todo el mundo. Es curioso (y maravilloso) que todos estén, estéis, estemos de acuerdo en esto.

29/12/08

Al César lo que es del César

También en Valencia tenemos Plaza de Colón y en Navidad se llena sea domingo o lunes. Esa mañana, temprano, habían quedado para comprar los típicos regalos tres jóvenes, al igual que otros tres mil, llamados Omar, Glaucón y Lola. El primero, como siempre, era el último en llegar.

Lola: ¡Joder qué frío! Espero que Omar no se retrase más de lo habitual.

Glaucón: Míralo, por ahí viene. Y a cuerpo.

Lola: Omar tío, ¿no tienes frío?

Omar: Qué va, yo nunca, además con lo de ayer ya voy calentito lo que queda de año.

G: ¿Lo de ayer?

Lola: ¿Qué es lo de ayer?

O: Coño lo de las familias eso de Madrid.

Lola: Ah, joder, tenía la esperanza de que hubiera sido una inocentada.

O: Pues no, se hizo, aunque bueno no fue ni el tato.

G: Qué dices pero si he visto fotos y estaba petao.

O: No no, hazme caso que acabo de leer los periódicos digitales.

G: Pues me ha parecido leer en el quiosco que había ido un millón, no sé si en El Mundo o La Razón.

O: La misma mierda son.

Lola: ¿Un millón? ¿Quién lo dice?

G: Según fuentes de la organización, que se dice.

Lola: Pero si no caben tantos ahí.

O: Jajajajaja, ya ves, antes de pegarse la inventada podrían cerciorarse de que fuera verosímil.

G: Ya decía yo.

O: El País ni siquiera le ha dado mayor importancia, pero el Público calcula unas cien mil, aunque claro, fíate tú de estos.

Lola: Es una pasada esto de que según la fuente y su ideología se den cifras tan... escandalosamente distintas. Bueno, ¿y qué ha dicho el amigo Rouco esta vez? El año pasado estaba en Italia y me enteré más.

O: Sí, es que no sé si ha sido más comedido o es que ya nadie le toma en serio.

Lola: O que efectivamente ha sido un fracaso de asistencia.

O: Bueno es igual, más de lo de siempre, que si viva la familia (la única que ellos conciben) que si fuera el aborto, y hasta en lo de Educación para la Ciudadanía se ha metido.

Lola: ¿En eso también?

O: También, claro, es lo suyo, meterse en todo, siempre en contra del gobierno.

Lola: Siempre no, solo desde que es socialista.

O: Hombre Lola, no querrás que los curas sean de izquierdas.

Lola: Me conformaría con que no parecieran asalariados de cierto partido de la oposición.

G: Eh pues yo conozco a un cura rojillo.

O: Pues no llegará a ninguna parte, ya te lo digo yo.

Lola: ¿Y este pesao no desafió al Zetapé porque se metía en asuntos eclesiásticos? Porque desde que es conocido él se inmiscuye continuamente en asuntos políticos.

G: De hecho, es por ello que es conocido.

Lola: Bueno espabilad que se nos va la mañana. Creo que voy a comprarle un tanga a mi prima. ¿Qué diría de eso Rouco?

24/12/08

¡Feliz Navidad!

Hoy, la verdad, no hay mucho que decir. Como todos ya sabéis, a mí sí me gusta la Navidad. El 24 de diciembre ha sido mi día preferido del año desde que tengo uso de razón y, aunque cada vez va a menos, vamos a vivirlo un año más. Por eso y porque me gustan los terciopelos rojos que ponen muchas tiendas en el suelo, en la calle, porque me gusta la iluminación de El Corte Inglés y ver a tanta gente por la calle Colón con bolsas de las que se escapan paquetes envueltos, regalos para otros. Porque me gustan los gorros, las bufandas y los guantes, los catálogos de juguetes y que en la tele los anuncios sean monotemáticos. Porque, aunque en Navidad nos acordamos con más frecuencia de los que ya no están y quisiéramos que estuvieran, se puede estar triste sin estar deprimido y lamentar sin estar enfadado. Porque se puede ser bueno el resto del año, sí, y se puede ser feliz, sí, ser mejor persona y sonreir más y comprar regalos para otros el resto del año, es cierto. Pero también se puede uno quejar el resto del año de que la gente no regale cosas, ni sonría, ni se porte bien. Porque me siguen gustando las luces, el frío, la sonrisa y los abrazos, me encanta Love Actually, regalar cosas, Nochebuena, los botes de nieve artificial y los calendarios de Adviento.

Por todo, feliz Navidad.

22/12/08

El gordo

"Que me ha tocao el gordo, Mama", le dijo la Trini a su madre con cara de pocos amigos. Pero se lo dijo por teléfono y la madre ya no escuchaba, solo oyó esas siete palabras y salió por la puerta de la casa a buscar al marido. "Juan, que nos ha tocao, que a la niña le ha tocao el gordo, que nos vamos a una casa como Dios manda", gritaba desbocada y, como suele pasar en estos casos, se corrió la voz y se enteró todo el clan.

Ya los ponían de ricos a los López, "cabrones con suerte, la jodía niña que tiene estudios y le habrá comprao un numerito a un payo, pero esto no va a quedar así", pensaban los menos dados a compartir la felicidad ajena. Y es que cuando a uno le toca, el de al lado se pregunta en un primer momento por qué no compró pero, inclinados como lo estamos a culpar al prójimo, esto pronto se convierte en un por qué no nos vendió.

Los ánimos se calentaron y lo que en principio era alegría y vino se tornó interrogatorio y más vino, la madre no sabía ni quería saber, "ese dinero es de todos", decían los más osados, hasta que llegó la Trini y todos mirando, y le dijo a su madre "Mama que el gordo me ha tocao y le he ido a poner una denuncia, que no se me acerque el Fernando nunca más que me tiene frita, que a mí no me gusta", y todos estallaron en risas menos la madre, claro, que seguiría viviendo en su casucha, y los demás mejor a nadie que a uno solo, y para que se les pasara el sofocón siguió arreciando el vino.

La prensa no se enteró de nada: estaban, como siempre, donde sí había tocado.

18/12/08

Wake up

Dicen que un chico le hizo un feo a una chica. Un gesto, un desplante, un algo, algo que no, ella lo notó y decidió alejarse de su amigo. Por lo pronto no acudió al día siguiente adonde habían quedado, sin dar más explicaciones. Luego sí, luego ya algún día más tarde le mandó un sms con el parte, que no he ido, hombre claro ya me di cuenta, gracias por avisar, piensa él, pero claro no responde porque no sabe muy bien qué responder.

Y tal día hará un año, que se dice, pero antes de eso él le envía un sms para saber cómo sigue y ella, aliviada, le contesta que bien, que gracias por interesarse y que le alegra saber de él, pero él quiere saber más, ¿qué pasó aquel día que no viniste?, ella le cuenta lo del desplante, el gesto o el algo, lo hablan y vaya, resulta que nunca sucedió, que lo había soñado. ¿Sabéis esa sensación de enfadarse con alguien en un sueño y que el enfado persista a la mañana siguiente? Pues igual. Entonces solo era eso, menuda tontería, vaya par de tontos estamos hechos.

Lo que sí, en el meantime entre un sms y otro, ella estuvo quedando con otro grupo de amigos, eso a él no le importa pero piensa que vaya tiempo más tonto hemos perdido por no hablar.

Pero es que me odiabas.

Pero es que no, que fue un sueño.

¿Pero entonces seguro que no sigues enfadado conmigo?

No es que no siga, es que nunca lo he estado. Pero tú conmigo sí, ¿entiendes? Esa es la diferencia, que tu enfado era real y has obrado en consecuencia, y por tu sueño o por tu enfado me has alejado, y no sé tú pero yo desde luego no controlo ni lo uno ni lo otro. Y no puedo hacer nada.

Entonces te enfadas conmigo.

No, solo quiero que sepas que yo también he sufrido. Pero de verdad. Tú has sufrido en balde, has sufrido por nada, lo que yo te hice no te lo hice, pero lo que tú me hiciste sí me lo hiciste, y eso ahí queda.

Estás enfadado.

Que no.

Y entonces, ¿por qué no estamos hablando como si no hubiera pasado nada?

No lo sé, ¿seguro que sabes que todo ha sido un sueño?

15/12/08

Mujer fatal

Escribí este relato en verano de 2007, para un pequeño concurso de un foro en el que final y tristemente solo participamos dos personas. Debía estar protagonizado por usuarios de dicho foro y por ello es que los nombres tal vez os resulten extraños (o familiares, o extrañamente familiares), había pensado en cambiarlos pero cambiaría otro millón de cosas (ni que decir tiene que, como todo lo que uno escribió hace tiempo, me gusta más bien poco) de modo que más bien lo reharía por completo y, como sé que eso nunca lo llevaré a cabo, he optado por dejarlo tal cual fue concebido hace casi año y medio.

En cuanto mis ojos se cruzaron en el camino que con decisión seguían las piernas de aquella mujer, o estas entraron en mi campo de visión, como quiera que sucediese, supe que ese no iba a ser un día más. ¡Oh, amable lector! Usted ya sabe de lo que le hablo. Cabello azabache por debajo de los hombros, senos generosos firmemente entallados en un vestido de satén rojo con plumaje negro, y esas piernas en rejilla negra, negras las uñas, los ojos, y los zapatos, de tan alto tacón como el vaso que albergaba mi scotch, y negras las lágrimas que resbalaban por sus mejillas. Me enamoré.

Como hombre dedicado a las letras que soy, esa joven despertó en mí un instantáneo interés casi periodístico. Cuántas veces he agradecido a quien corresponda las oportunidades que ofrece el haber nacido caballero.

- "Perdone, señorita, ¿no precisará de este pañuelo de seda?", la intercepté.
- "Oh, sí, muy amable", me dijo, y mientras se acercaba mucho a mí, me embriagué de su perfume.
- "No puedo imaginar qué injusto infortunio puede hacer llorar a una mujer tan hermosa" –continué, mientras la conminaba a conservar mi pañuelo-, "Ni qué lleva a una joven como usted a un antro como este".
- "Me temo que la vida no me ha tratado demasiado bien últimamente", sonrió, ya más tranquila. "Pero no quiero aburrirle con mis tonterías".
- "Oh, por favor, mi señora, no me turbe con su humildad. ¿Qué hombre en su sano juicio desdeñaría la oportunidad de tener una amigable charla con tal prodigio de la naturaleza? Deme al menos su nombre, le suplico, para que pueda susurrarlo el resto de mis noches". Definitivamente seguía en plena forma.
- "Lana" –me dijo, tendiéndome una mano que no dudé en besar. "Lana Hump".
- "Piacere" –compuse, con mi mejor (e inexistente) acento siciliano-, "Mas apostaría mi caro traje que no nació con ese nombre tan rotundo, ¿me equivoco?"
- "Observo que es usted muy perspicaz, caballero, y aprovecharé para contestarle otra pregunta: trabajo aquí. Ello me lleva a un antro como este". Y lo dijo con cierto cinismo, haciéndome notar que yo era parte de la clientela que, en el mejor de los casos, no parecía disgustada de estar en el local.

En ese preciso momento advertí una maligna presencia cerca de la barra, en un rincón, confundida en la oscuridad del club. Aquel hombre llevaba una extraña capucha y permanecía al acecho, no nos quitaba el ojo de encima. Me sentí incómodo al instante, escrutado, tanto como para interrumpir la conversación y compartir mis súbitos miedos con mi jovial interlocutora que, contra todo pronóstico, pareció muy divertida por la situación.

- "¿Ese?" –rio-, "No tema, se trata de Sidious, el dueño. Obviamente es usted nuevo en la ciudad. Si lo desea les presento, aunque no veo qué pueda querer él de usted, ni usted de él, salvo que busque adquirir bienes de contrabando".
- "¿Contrabando?" –dije, enarcando una ceja-. "¿De qué me habla?".
- "Oh, vamos, no finja conmigo. Tiene usted cara de haber comprado antes cosas… ya sabe, ilegales. Y en más de una ocasión, apostaría". La chica tomaba súbitamente el mando de la conversación.
- "Bueno, bueno, eso es mucho decir" –contesté, a la defensiva-. "¿Acaso no teme hablarme tan a la ligera de este tipo de operaciones?"
- "Mi madre siempre me decía que era demasiado confiada… supongo que los hechos que hoy han acaecido no hacen sino darle una vez más la razón" –me dijo, sollozando, y acto seguido volvió a precisar de mi pañuelo.
- "Vamos, tranquila, sea lo que fuere ya pasó. Entonces, ¿asumo que Lana Hump es su nombre de guerra? ¿Cómo es que ha acabado de cabaretera?"
- "Circunstancias de la vida, como suele decirse. No es tan malo, aquí soy muy conocida y los hombres me adoran" –me dijo, remarcando esto último.
- "Y no es para menos" –díjela yo, que aprovechaba cada ocasión para llevarla a mi terreno-, "E imagino que conocerá muy bien a todo el mundo aquí".
- "¿Está interesado en alguien en particular?" –me preguntó echándome una rara mirada, como si hubiera estado esperando que la conversación derivase hasta ese punto. Una vez más, tenía la sensación de ir por detrás, y no por delante.
- "No… bueno, no sé, estaba pensando, ya sabe, esta parece una ciudad peligrosa, y nunca está de más ir protegido, ¿me entiende?" –y, con un leve movimiento, dejé ver un magnífico revólver asomando por encima del cinturón. "Más de una dama habría tenido días mejores de haber llevado alguna de las preciosidades en su bolso de mano, si usted me entiende".
- "¡De modo que usted trafica con armas!" –constató, abriendo mucho los ojos. "Ya decía yo que se le veía alguien importante. Oh, pero vaya, intenta usted colocarme un arma y ni siquiera me ha dicho su nombre".
- "¡Ejem! Señorita, yo no he dicho que venda nada, sólo sugería que son estos unos tiempos muy oscuros" –no era cuestión de precipitarse ahora.
- "Claro, claro… creo que finalmente sí querrá hablar con el dueño" –y me hizo un gesto para que la siguiera hacia la barra.

Todo marchaba estupendamente. Lo había hecho cien veces, pero hoy era distinto, porque el premio podía ser doble. ¿Quién sabe? Una mujer así no puede dejarse pasar…

- "Ey Sid, quiero presentarte a alguien. Este es el Señor…"
- "Draven" –intervine. "Eric Draven".
- "Mucho gusto" –dijo, estrechando mi mano pero sin mostrar el rostro. "Yo soy Darth Sidious, ¿en qué puedo ayudarle?"
- "En qué puedo ayudarle yo a usted, en realidad" –dije con cierta petulancia. "Tengo entendido que puede estar interesado en alguno de mis juguetitos" –y volví a repetir el movimiento anterior, mostrando la culata de plata.
- "Ah, uh, ya veo. Será mejor que pasemos a la oficina, ¿no cree, Mr. Draven?"
- "Por supuesto. Los negocios son cosa seria" –corroboré.
- "¡Y entre caballeros!" –remató complaciente la hermosa joven que nos acompañaba. "Yo mejor les dejo solos llegados a este punto".
- "¡En modo alguno!" –protesté y, llevándome al Señor Sidious a un aparte, le convencí de que me permitiera negociar directamente con la bailarina, acaso para obtener beneficios mayores que los económicos. Los hombres, ya saben, siempre nos hemos entendido –y ayudado- en estas situaciones.
- "Desde luego que sí, amigo, pero tendré que guardar mientras tanto su revólver personal, ¿no le parece? Para no correr riesgos, ya sabe" –pidió.

Obviamente en aquellos momentos no era cuestión de regatear, y accedí a su, por otro lado, lógica petición. Ya en el despacho y a solas, abrí mi maletín mostrando una envidiable colección de pistolas, esperando, todo sea dicho, poder abrir algo más en los minutos siguientes. Un poco de champagne y la verborrea que me fue concedida al nacer hicieron el resto, y antes de hablar de dinero ya tenía mis manos en la cintura de aquella exótica belleza de las tierras del sur. Desbocado como estaba, no pude ni quise reprimir el instinto que llevó a mis manos a bajar, lentamente, hasta la cara interna de sus muslos, subiendo ahora por la rejilla de aquellas medias, hasta llegar a donde la piel desnuda, en contraste, me ofreció un tacto frío, duro y… ¿¡metálico!?

Antes de darme cuenta estaba contra la pared, con el brazo dolorido plegado sobre la espalda en compañía del otro, unidos al fin por unas reglamentarias esposas.

- "Queda usted detenido por venta ilegal de armas. Tiene derecho a permanecer en silencio, cualquier cosa que diga…" –la dulce voz de la falsa cabaretera seguía recitando la Advertencia de Miranda.

Después de todo, no iba a ser un día más.

12/12/08

¿Qué crisis?

Glaucón: Dicen que en Estados Unidos están cargándose a menos gente.

Omar: ¿Y eso?

G: El gobierno. Que ya no dicta tanta sentencia de muerte, por la crisis.

Lola: Hay que ver, ya no pueden ni matar en paz.

G: He oído que un estado incluso se ha negado a firmar ninguna otra si no les dan más fondos para los abogados de oficio de los acusados.

O: Jaja, qué cabrones, eso es lo primero que recortan, ¿no?

Lola: Es que matar es muy caro.

O: Pues en China les sale muy barato, les pegan un tiro o les cuelgan y au.

Lola: Con razón allí no ha llegado la crisis...

9/12/08

Podría ser

- ¿Cómo sería el mejor día de tu vida?

- Pues... no sé. Imagino que me levantaría no demasiado temprano, me iría de compras a sitios caros... en Nueva York, ¿sabes? Y... eso, no quiero parecer frívola.

- No, tranquila, no lo creo, no... no creo que lo seas.

- Nah, en realidad creo que me conformaría con mucho menos. Vaya, en realidad no sé lo que haría si me dijeran que puedo hacer cualquier cosa. ¿Ir a un concierto exclusivo, tal vez? O... no sé, ¿conocer a algún famoso? Es difícil, ¿cómo sería el mejor día de tu vida?

- Algo sencillo, creo que no puedo ni imaginar lo que nunca he vivido. O sea... no lo que nunca he vivido, lo que no he imaginado, ¿me entiendes?

- No.

- Mira, iríamos al centro a tomar café, por ejemplo. Te reirías de mis extraños gustos musicales y yo criticaría los tuyos. Luego me convencerías para comprarme una camisa horrible, y nos cruzaríamos con alguien conocido. Compraríamos castañas, compartiríamos bufanda. Iríamos a ver una película de Woody Allen... sí, creo que ese podría ser el mejor día de mi vida.
Lástima que tengas novio.

5/12/08

Meme #16

Ni siquiera yo me he podido resistir, y menos siendo expresamente nominado por Sandra, a hacer el meme de moda: ¡My infit!, que digo yo que viene siendo lo contrario de outfit, esto es, que hemos de poner fotos (cinco o más) de cosas que nos definan, y por supuesto no valen todas aquellas que se considerarían outfit (tales como ropa, complementos, etc.) a menos que realmente sean espejo de nuestra personalidad. El meme tiene unas normas que, además de para hacer descarada propaganda de su creador, creo que no valen para nada más, así que entended que, para variar, no las ponga. xD

Y bueno, cinco cosas que digan algo de mí serían:

Estos son todos los discos de La Buena Vida, mi grupo de música favorito (junto con Duncan Dhu, como ya sabéis). Me hizo mucha ilusión poder completar su discografía, siendo relativamente amplia, y saqué una foto de la hazaña. No sé cuánto dice esto de mi personalidad pero creo que hoy en día es de por sí bastante raro seguir comprando CD's con regularidad y, la verdad, creo que sería una persona diferente si no escuchara este tipo de música, o dicho a la inversa, tienen un público bastante delimitado.

Esto también nos lleva a lo siguiente:

Este es mi "iPod". xD No, nunca he tenido ni siquiera un mp3, a mí me encanta comprarme los discos originales y siempre he pensado que hay que escucharlos seguidos y no canciones sueltas, porque un disco es un trabajo entero y compacto y no se debería descuartizar así como así. Por eso sigo confiando en mi discman que, por otro lado, solamente escucho en el tren, pues tampoco me gusta vivir enganchado a unos auriculares.

Y ahora un poco de frikismo, ¡viva el Imperio Galáctico! Mi entrada en internet se produjo a través de un foro de Star Wars, saga de constante inspiración. Eso de ahí, además de mi pulgar izquierdo, es un parche para la ropa.

Y aquí estoy yo saliendo despedido del bombardero, una de cuyas mitades podéis ver en la captura, tras haber sido alcanzados por fuego enemigo. Cada una de las cruces de la esquina inferior derecha representa un stuka alemán derribado por mis hábiles manos jojojo. En fin, algo que hago a menudo, jugar a juegos "de matar" como dice mi madre.

Y lo último va a ser este enfermizo detalle, ¡mi libreta de cuentas! En ella anoto todo el dinero que me gasto en cosas para mí mismo (regalos y comida no cuentan), ropa, libros, música, películas, todo queda registrado (junto con su correspondiente ticket) y al final del año hago balance para ver lo pobre que soy y lo poco que me gasto jajaja, bueno, yo diría simplemente que soy organizado. :P

Esto es todo lo que ha dado de sí el meme, seguramente luego se me han ocurrido más cosas pero me daba pereza coger la cámara de nuevo. xD